GPMI humilla al HDMI y los cables USB, pero será casi imposible que salga de China

Imagen generada con IA

El nuevo estándar de cable chino combina alto ancho de banda, transmisión de datos y suministro de energía en el mismo conducto, alcanzando velocidades de hasta 192 Gbps. Supera con creces a HDMI 2.2 y Thunderbolt 5.

Hoy en día, si conectas tu consola al televisor, tu ordenador al monitor o cualquier equipo entre sí, lo más probable es que lo hagas con un cable HDMI. Este estándar domina prácticamente todo el ecosistema tecnológico, desde el entretenimiento en el hogar hasta el entorno profesional. 

Su compatibilidad universal, facilidad de uso y rendimiento lo han convertido en la opción predilecta para transmitir audio y vídeo digital en alta calidad. Sin embargo, China ha decidido que ha llegado el momento de desafiar ese dominio, y lo ha hecho a lo grande. 

Se trata de un nuevo estándar llamado GPMI (General Purpose Media Interface), una tecnología desarrollada por la Alianza de Cooperación de la Industria de Vídeo 8K UHD de Shenzhen, un consorcio formado por más de 50 empresas tecnológicas chinas, entre las que se encuentran TCL, Hisense, Skyworth y Huawei.

Este nuevo conector no solo busca sustituir al HDMI, sino también competir de frente con USB4 y Thunderbolt 5. ¿El objetivo? Convertirse en el único cable capaz de hacerlo todo: transmitir vídeo, datos, red y, además, energía. Un avance que, al menos en lo técnico, supera por mucho a todo lo que conocemos hasta ahora.

El nuevo estándar chino que pone en jaque a HDMI

GPMI es un conector que combina ancho de banda ultraalto, entrega de energía y transmisión de datos en una única interfaz que se presenta en dos variantes: un conector Tipo-C, compatible físicamente con USB-C, y un Tipo-B propietario más potente. 

Cabe señalar que la versión Tipo-C alcanza los 96 gigabits por segundo de ancho de banda y puede suministrar hasta 240 W de energía, mientras que la variante Tipo-B va aún más allá, llegando a los 192 gigabits por segundo y 480 vatios de potencia.

Estas cifras colocan al GPMI muy por encima de lo que ofrecen los estándares actuales. HDMI 2.1b, por ejemplo, el cual está presente en la mayoría de dispositivos actuales, alcanza un máximo de 48 Gbps por segundo y no permite el paso de energía. 

HDMI 2.2, que aún está por llegar y que acaba de ser presentado, dobla el ancho de banda hasta los 96 Gbps, pero tampoco incluye alimentación energética. Por otro lado, DisplayPort 2.1 se queda en torno a los 80 Gbps por segundo

USB4 puede alcanzar 40 Gbps con soporte de hasta 240 W, y Thunderbolt 5, en sus versiones más avanzadas, permite entre 80 y 120 Gbps en una sola dirección, también con hasta 240 W. Frente a todos ellos, GPMI no solo iguala, sino que supera sus prestaciones, unificándolas de forma más eficiente.

Con estas especificaciones, podrías alimentar un ordenador de gama alta mientras emites contenido en 8K a 120 Hz sin pérdida de calidad ni necesidad de cables adicionales. En términos prácticos, representa una simplificación enorme para conectar televisores, portátiles, consolas o sistemas de realidad virtual

Su capacidad técnica lo convierte, sin duda, en el estándar más avanzado de todos los que se han desarrollado hasta la fecha. Pero por potente que sea, hay un obstáculo que puede frenar su expansión fuera de las fronteras chinas. 

La industria ya está completamente alineada con estándares como HDMI, USB y Thunderbolt. Fabricantes como Sony, LG, Samsung, NVIDIA, AMD o Intel llevan años invirtiendo en esos formatos y sería poco realista pensar que rediseñarán sus dispositivos para incluir un nuevo conector del que el resto del mundo aún no ha oído hablar.

A eso se suma el contexto político y comercial. Las tensiones entre China, Estados Unidos y la Unión Europea han provocado un endurecimiento de los aranceles y restricciones al comercio tecnológico. Esto complica la exportación de nuevos estándares desarrollados en China, y hace aún más improbable que GPMI llegue a comercializarse en Europa o Norteamérica, al menos en el corto plazo. 

Incluso aunque marcas como TCL o Hisense lo integren en sus televisores para el mercado chino, lo más probable es que los modelos internacionales sigan utilizando HDMI 2.2 o USB-C, simplemente por razones de compatibilidad y demanda.

Y, sin embargo, GPMI es una solución excelente, puesto que representa lo que muchos usuarios llevan años deseando: un solo cable para todo. No necesitas un cargador, un adaptador de red o un segundo cable de vídeo. Solo uno. Y es más rápido, más potente y más versátil. Pero la realidad geopolítica hacen que esta innovación, por ahora, sea casi exclusiva de China.

Una tecnología que podría resolver de un plumazo muchos de los problemas de compatibilidad que sufrimos a diario. Pero a pesar de que humilla técnicamente al HDMI, al USB y al mismísimo Thunderbolt, es muy probable que no llegue a tus manos. Al menos, no todavía.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: