He descubierto una mina de oro con Substack y creo que deberías probarla

Nunca había probado nada parecido a Substack y creo que es una plataforma imprescindible, tanto si solo quieres leer como si prefieres escribir. En este último caso, podrás monetizar tus contenidos a la vez que creas una comunidad.
Substack es una de las plataformas digitales más jóvenes del mercado, y al igual que otras como Medium o Patreon, permite que los escritores y creadores de contenido tengan una pasarela directa a la comunidad de lectores.
Creada en 2017 por Chris Best, Hamish MacKenzie y Jairaj Sethi, su objetivo desde siempre ha sido que estos puedan generar ingresos directamente mediante sus publicaciones, ya que Substack tan solo se lleva una comisión del 10% por cada suscripción.
Ahora bien, también existe la opción de crear una newsletter con alternativa de suscripción gratuita para aquellos escritores que quieran compartir su contenido de forma altruista.
Aunque no solo se centra en la suscripción a newsletters que llegarán a tu correo electrónico, sino que también añade algunas herramientas propias de plataformas sociales, como el chat directo con otros usuarios, además de la posibilidad de compartir vídeos.
Pero no es oro todo lo que reluce: también existen críticas en torno a la dificultad de realizar los pagos mediante el móvil, a lo que se unen opiniones encontradas con la forma de compartir la newsletter y organizar las respuestas.
Sea como sea, he probado Substack por primera vez como lector y creo que es una plataforma imprescindible para encontrar muy buen contenido, según tus intereses, y apoyar así a la comunidad de escritores, creadores y periodistas independientes.
Cómo funciona Substack
Lo primero a destacar de la plataforma es que está completamente en inglés, aunque existen muchísimos contenidos de creadores en castellano. Para acceder como lector, necesitarás también crear una cuenta, lo que puedes hacer desde aquí.
Al entrar, te ofrecerá varias sugerencias de contenidos, pudiendo elegir diferentes temáticas que se ajusten a lo que quieres leer; el perfil que crees será de lectura hasta que selecciones la opción de comenzar a escribir.
Esta te llevará directamente a un editor de texto para crear tu newsletter con herramientas muy variadas, como la inserción de código, las citas poéticas, gráficos financieros, encuestas o anotaciones a pie de página. Aquí puedes ver un ejemplo:

También tienes a tu disposición un banco de imágenes muy completo para que no tengas que buscar elementos multimedia fuera de Substack, aunque siempre puedes elegir archivos propios.
Más allá del aspecto de redacción, también se pueden compartir podcasts y en su modalidad gratuita permite revisar las estadísticas de apertura y otras. Aunque, como han compartido algunos usuarios precisamente en Substack, a veces esto funciona mal.
Esto se debe a que en ocasiones hay problemas con la recepción de las newsletters, con una tasa de recepción cercana al 90%, y a que el correo electrónico desde el que se manda no es el propio del escritor. Así, algunas respuestas a las newsletters no llegan nunca a los creadores.
Adicionalmente, en el pasado también recibió críticas por filtrar correos de sus usuarios al enviar una actualización de su política de privacidad y términos de uso, ya que estos aparecían en la casilla CC y no CCO del correo, con la posibilidad de acceder a todos.
Substack inmediatamente corrigió el error y pidió disculpas a la comunidad en X.
Además de la versión para navegador, también existe una aplicación para móviles, incluyendo Android, que me ha parecido más cómoda para navegar por el contenido; no obstante, para escribir siempre es mejor la versión de escritorio.
Entre los grandes retos que depara el futuro a esta plataforma, tendrá también que ofrecer algo único respecto a su competencia, que no es poca, ya que este tipo de páginas han crecido en los últimos años, como Ghost, que es de código abierto.
En conclusión, tras haber probado varios días Substack, ya se ha convertido en una de mis plataformas favoritas, por la originalidad y creatividad de sus autores, y la gran comunidad que hay detrás de cada escritor.
