Los pájaros en Ucrania están empezando a construir sus nidos con la fibra óptica de los drones

Nidos hechos con cables de drones
Nidos hechos con cables de dronesMontaje/Freepik/Olena Tregub

La guerra de Ucrania y Rusia está generando otro problema con los drones de fibra óptica en la naturaleza: las aves comienzan a hacer sus nidos entre los desechos de cables.

Hablar del conflicto que hay entre las naciones lideradas por Vladimir Putin y Volodímir Zelenski es un tema realmente extenso, pero es fácil relacionarlo con la tecnología debido a los dispositivos avanzados que se utilizan en el campo de batalla

Entre los modelos, los drones con fibra óptica son unos de los que han llamado la atención porque recurren a una conexión por cable para evitar interferencias, alcanzando distancias entre 42 y 65 kilómetros.

¿Qué pasa cuando estos equipos quedan inútiles? Los desechos electrónicos se acumulan con el tiempo y causan cierta contaminación en la naturaleza.

Cuando la tecnología invade, la fauna solo sabe adaptarse y es algo tan asombroso como inquietante. En las zonas de guerra, los pájaros están utilizando los cables para crear nidos y sobrevivir, algo que ya está siendo documentado en redes.

Cómo las aves aprovechan los restos de drones para seguir sobreviviendo en Ucrania

Nidos de aves
Nidos de avesUnsplash

Lo que pasa en los bosques y campos del Donbás es apenas un vistazo de una realidad más amplia que merece atención. El uso de fibra óptica en esta zona y muchas otras opacadas por la guerra entre Ucrania y Rusia está cambiando la manera en la que se comporta la fauna.

Los desechos electrónicos están llegando a un punto en el que afectan la naturaleza. La imagen difundida por la activista ucraniana Olena Tregub ha causado impacto en todas las redes sociales con un post en donde describe lo que ha encontrado como un “nido apocalíptico”. 

Según lo que se explica, tras el impacto de una bomba rusa, un árbol fue derribado por completo y, en sus cercanías, encontraron un nido de ave tejido parcialmente con cables de fibra óptica provenientes de drones militares.

En las fotos oficiales, se puede ver la combinación de materiales como hojas secas, paja y el cable posicionado estratégicamente para darle estructura al hogar del pájaro. 

El registro, atribuido al investigador Oleh Malchenko, muestra cómo las aves combinan elementos tradicionales como hierba con filamentos sintéticos. Esto se debe a que los pájaros suelen utilizar lo que esté disponible en su entorno para sobrevivir. 

Es posible que los cables de fibra óptica hayan sido un objetivo para estos animales por ser ligeros, resistentes, flexibles y ofrecer aislamiento térmico.

Este peculiar fenómeno refleja la rapidez con la que la fauna se adapta a los escenarios a pesar de las alteraciones graves realizadas por la actividad humana.

El verdadero riesgo de la contaminación tecnológica va más allá

En este caso, un grupo de aves ha logrado crear una casa, pero ahora se encuentra destruida y eso probablemente ha pasado más veces de lo que se puede imaginar, solo que hasta ahora es que las personas de la zona se han dado cuenta.

A pesar de que hay muchas especies que tienen esta capacidad de adaptación, como urracas, cuervos o cigüeñas, sigue siendo un riesgo grave para la fauna a nivel general

Los cables de fibra óptica pueden recorrer hasta 65 kilómetros en una sola misión. Considerando la gran cantidad de dispositivos que se están enviando al campo de batalla con estos elementos, ya hay una "telaraña” artificial que cubre campos, bosques y carreteras.

En esto, el residuo no desaparece rápido y se convierte en una amenaza para los animales. Por ejemplo, las aves, mamíferos y otros animales se pueden enredar, los microplásticos contaminan el suelo y los hábitats son alterados drásticamente.

Organizaciones como el Conflict and Environment Observatory (CEOBS) advierten que los residuos de guerra generan sustancias nocivas y acumulativas que afectan el ambiente por años.

Por eso, el hecho de que parezca impresionante esta implementación en algo tan básico como un nido es una señal de que los ecosistemas también están sufriendo.