Los robots de compañía con IA emocional ya se venden en China: el negocio de la soledad

Robot humanoide UWorld U1 de UBTech
Los robots humanoides emocionales que clonan el aspecto y el comportamiento humano, auguran un gran negocio.SCMP

Los robots acompañantes de aspecto humano comienzan a venderse en China, con división de opiniones. ¿Remedio contra la soledad, o deshumanización?

Ya hay robots humanoides que ayudan en las casas y trabajan en comercios o fábricas. Están llamados a ser un gran negocio, y también un problema laboral para los humanos. Pero hay una nueva rama con nuevas posibilidades: los robots humanoides emocionales.

La compañía UBTech ha puesto a la venta en China su primer robot humanoide con inteligencia artificial emocional. Se llama Uworld U1 y su realismo es asombroso. Está diseñado como un robot de compañía para charlar, comentar el día a día, y recibir apoyo emocional.

Uworld emplea el primer modelo de IA enfocado a entender y detectar las emociones y el estado de los humanos por sus gestos y su voz. La IA detecta si el humano está triste, cansado, deprimido o feliz, y hace que el robot actúe en consecuencia. Al menos, esa es la teoría, porque en el vídeo se ve algo muy distinto…

Uworld U1, el primer robot con IA emocional

Como se ve en el vídeo, el diseño de estos robots es asombrosamente humano. Uworld U1 dispone de versión masculina y femenina, con un aspecto completamente personalizado por el usuario: ropa, peinados e incluso maquillaje.

La versión femenina mide 1,68 metros y pesa 35 Kilos. La versión masculina alcanza los 1,83 metros, y pesa 42 Kilos. La piel biomimética está fabricada con silicona blanda, y según quienes la han tocado, tiene el mismo tacto que la piel humana, pero sin calor.

Los robots de UBtech cuentan con una columna cervical biomimética de doble pivote que les permite reproducir hasta el 90 % de los movimientos del ser humano. O eso dice la nota de prensa, porque en el vídeo están más tiesos que una escoba…

Según el fabricante, la IA sincroniza el habla y los movimientos labiales con una latencia inferior a 20 milisegundos. Es capaz de distinguir más de 20 estados emocionales con una precisión superior al 90 %.

“La serie U1 está diseñada para dar respuesta a una amplia gama de aplicaciones tanto de consumo como comerciales, entre las que se incluyen la compañía diaria, el apoyo emocional, la mejora del estilo de vida y la asistencia social, así como servicios de recepción y hostelería, cuidados a personas mayores, apoyo psicológico, turismo y exposiciones, investigación y educación, y aplicaciones de servicio doméstico de alta gama”.

La IA se aloja en el propio robot, y los datos personales nunca salen de aquí. Estos robots humanoides emocionales tienen memoria a largo plazo, recordando a las personas, y las charlas mantenidas.

Visualmente son bastante impactantes, pero el castillo de naipes se derrumba cuando te pones a hablar con ellos. Como se puede ver en el vídeo, tardan hasta 10 segundos en responder a preguntas sencillas, como un saludo. Y aunque son realistas, su mirada está vacía. No te miran a tí, miran al vacío. Esto destruye cualquier intento de conexión emocional.

En favor de UBTech hay que decir que lo más difícil, el aspecto realista, ya lo tiene. Les falta humanizar la mirada, y mejorar la IA. No es difícil.

Con millones de personas que viven solas sin desearlo, esos robots emocionales pueden ser de gran ayuda contra la soledad. Tienen también su lado oscuro. Deshumanizan los sentimientos, y eso es muy peligroso, especialmente entre los adolescentes y las personas emocionalmente vulnerables. Si hay gente que se enamora o prefiere a una IA en vez de un humano, y es solo voz o texto, los robots humanoides hiperrealistas, suben un nuevo nivel.

Uworld U1 ya está a la venta en China, en forma de busto o cuerpo entero, y versiones Lite, Pro y Ultra. Los precios varían entre los 15.000 y 140.000 euros. En solo un día UBTech recibió 13.000 pedidos.