Me he convertido en "El Señor de los Anillos" (inteligentes) y esto es lo que he aprendido probándolos

Tras probar varios anillos inteligentes de Ultrahuman, Amazfit y Samsung, me queda claro que hay un mundo por explorar en wearables que no concebimos como tal.
¿Quién podría imaginarse que de pronto los anillos inteligentes serían algo de lo que hablar? Hace un par de años los smart rings eran un producto extremadamente de nicho (todavía lo es) y aunque Oura se lanzó en Kickstarter en 2015, no podemos decir que los anillos inteligentes se convirtiesen en algo de interés hasta el pasado 2023.
Este año he probado el Ultrahuman Ring Air, Amazfit Helio Ring y Samsung Galaxy Ring. Tres opciones de marcas reconocidas en este pequeño mundo de los wearables que demuestran que en poco tiempo un producto que no pensábamos podría llevar sensores, los lleva.
Soy un fan de la tecnología que me permite medir mi cuerpo. No soy un atleta, tampoco la persona en mejor forma del mundo (ni de lejos), pero la medición del cuerpo con relojes inteligentes y con anillos me dan una información valiosa, capaz de detectar antes que yo cuándo me voy a poner malo.
Me he puesto tres anillos y dos smartwatches durante semanas para tener la máxima información posible y esto es lo que he aprendido.
Un smartwatch es mucho más eficiente que un anillo

No creo que exista ninguna marca que venda anillos inteligentes cuyo mensaje sea que puede reemplazar tu smartwatch o incluso una pulsera de actividad. Y es que por ahora no son reemplazos.
Sí, pueden detectar tu pulso, nivel de oxígeno en sangre y hasta los pasos que das al día y que con sus algoritmos te muestre en esencia la información básica que te da una pulsera de actividad o los relojes más básicos.
Los anillos inteligentes son para personas que quieren conocer cómo se comporta su cuerpo sin un reloj en la muñeca. Cualquier smartwatch de gama media o gama alta puede darte más información de tu cuerpo incluso en reposo, por ejemplo, mientras duermes por la noche, pero si te molestan los relojes o tienes un reloj inteligente demasiado grande y te lo quitas para dormir, tu respuesta es un anillo inteligente.
También pueden ser una opción para personas que no soportan los smartwatch por las incansables notificaciones o porque prefiere los relojes mecánicos, en este caso un anillo sí que te interesa porque además de ser una pieza de tecnología vestible, es muy fácil de hacer pasar por un anillo normal.
No son para usarlos todos los días

Uno de mis problemas con los anillos es que mis dedos, además de grandes, tienden a hincharse con el calor, por lo tanto, hay días que no puedo llevar un anillo por incomodidad.
Los fabricantes indican que donde se consiguen mejores resultados son los dados índice y pulgar, pero si no puedes tenerlo en ninguno de ellos, puedes usar el dedo anular o en el corazón.
Y si tienes este tipo de problemas de manos hinchadas, te pasará con anillos normales. A no ser que lleves un anillo durante mucho tiempo, como una alianza, no tienes el dedo hecho a al anillo y ahí, aunque tengas los dedos hinchados, no tendrás problemas.
Tras los anillos inteligentes, el próximo producto en integrar sensores será…

Sin lugar a duda los auriculares.
Se conoce el interés de Apple por usar los AirPods para algo más que escuchar audio, por ejemplo, para mejorar la detección de accidentes. Pero también se espera que una futura versión de los AirPods use un sensor de temperatura corporal.
Los auriculares son el típico producto que ya usamos todos los días y que puede ser de más ayuda a la hora de detectar cambios en nuestro cuerpo al pasar tanto tiempo puestos. El sensor de temperatura es uno de los más evidentes y seguramente el más fácil de integrar.
¿Hasta dónde podemos insertar sensores para cuidar nuestra salud en los productos que llevamos todos los días? Porque, por ejemplo, las gafas serían el segundo producto más evidente para quien las lleve. Pegadas a tu cuerpo todo el día y en una zona donde puedes medir el pulso y la temperatura.