Microondas de alta potencia: el "Santo Grial" de los interceptores de drones

Los ataques con drones de enjambre podrían tener los días contados, Israel ha empezado a utilizar enormes sistemas que lanzan ondas electromagnéticas de alta potencia.
La guerra de Ucrania ha evidenciado una tendencia en los conflictos armados que se repite en todo el mundo. Los drones se han convertido en el arma más letal de los ejércitos, ahora las amenazas llegan desde el cielo.
El avance en la tecnología de los drones es incluso más rápido que el desarrollo de defensas aéreas. Los sistemas de microondas de alta potencia (HPM) empiezan a ser una de las opciones más viables para los ejércitos.
Enormes microondas para derribar drones
El sistema HPM es uno de los más baratos para defenderse de ataques con drones. Estos enormes microondas de alta potencia utilizan pulsos de energía electromagnética que desactivan las conexiones electrónicas de las aeronaves.
Israel ha ido un paso más allá en la defensa antidrones. Yossi Margalit, director de la división C-UAS y Low-Altitude Air Defense Systems de Rafael Advanced Defense Systems, confirma al medio local Jerusalem Post que este sistema ha superado todas sus expectativas.
Los sistemas antidrones con ondas electromagnéticas han demostrado ser más efectivos incluso que las tecnologías que utilizan un láser de alta precisión. Margalit ha confirmado que estos enormes microondas se pueden combinar con otras tecnologías para derribar drones de combate.
Drones de 2.000 dólares contra sistemas aéreos de 2 millones
Las guerras con drones son extremadamente caras para los países involucrados. Los ejércitos realizan ataques coordinados de tipo enjambre con cientos de unidades diarias, eso tiene un enorme coste.
El precio medio de los drones kamikaze empleados en Ucrania o Irán ronda los 2.000 dólares. Esto es relativamente asequible para los países, pero obliga a utilizar sistemas para derribarlos valorados en unos 2 millones de dólares.
El ejército israelí ha confirmado que este modelo es insostenible a largo plazo, necesitan reducir el coste de derribar drones a cualquier precio. Los sistemas HPM pueden ser la solución, son más eficientes que defensas antiaéreas mediante misiles o láseres.
Los enormes microondas con HPM pueden atacar simultáneamente a varios drones desactivando sus sistemas electrónicos. Los aparatos no pueden coordinarse para realizar ataques en enjambre y caen en picado sin utilizar misiles o láseres para derribarlos.
Israel ha encontrado una solución a los ataques coordinados desde el aire. Los drones baratos como Leonidas de Epirus o el ThunderShield de Thales pueden derribarse con una de las técnicas más simples y económicas.

