El giro de guion definitivo que nadie esperaba: Microsoft se rinde a Linux y lanza Azure Linux 4.0, su propia distro

Del "cáncer" para la propiedad intelectual al pilar de su negocio en la nube. Microsoft estrena Azure Linux 4.0, su propia distro Linux de propósito general, y culmina su mayor transformación histórica.
En lo que representa uno de los giros ideológicos y estratégicos más fascinantes en la historia de la tecnología moderna, la compañía que una vez catalogó al software libre como el gran enemigo a batir ha terminado por abrazar su código para asegurar su propio futuro financiero.
Coincidiendo con el lanzamiento oficial de Azure Linux 4.0, Microsoft ha completado su metamorfosis corporativa al consolidar su propia distribución interna como el motor indiscutible de su millonaria infraestructura en la nube.
Suena un tanto extraño, pero es completamente real. Si hace veinte años le hubieras dicho a cualquiera que se dedica a este sector que Microsoft acabaría diseñando, apoyando y distribuyendo su propio sistema operativo Linux, probablemente se lo hubiese tomado a risa. En aquella época, la enemistad era bastante clara. Sin embargo, el tiempo pasa y las cosas cambian.
En el Open Source Summit, Microsoft ha dejado a toda la comunidad de desarrolladores con la boca abierta al anunciar oficialmente el lanzamiento de Azure Linux 4.0, su primera distribución Linux de propósito general.
A modo de resumen, es una distribución de Linux creada por Microsoft, pero no como las que la mayoría de la gente conoce. No está pensada para instalarla en tu portátil, abrir el navegador o trabajar como lo haces cada día con Windows 11, por ejemplo. Azure Linux es un sistema operativo que vive en segundo plano y que está diseñado para servir de base a otros sistemas, aplicaciones y servicios en la nube.
Durante años se llamó CBL-Mariner, un nombre muy técnico y pocos se iban a acordar de él. Microsoft decidió cambiarlo a Azure Linux para dejar claro su propósito: ser el Linux que sostiene gran parte de su infraestructura en la nube. Es decir, el suelo sobre el que se construyen muchos de los servicios que funcionan dentro de Azure.
Nace con la ambición de convertirse en un sistema operativo completo y accesible para cualquier cliente de su nube.
El punto aquí en cuestión es que plataformas tan importantes y usadas como Microsoft 365, GitHub y la infraestructura de OpenAI que da vida a ChatGPT se sostienen sobre bases de Linux y Kubernetes.
Del odio al matrimonio de conveniencia: la unión de Microsoft y Linux se llama Azure Linux 4.0
Bajo el capó, Azure Linux 4.0 utiliza como base el ecosistema de Fedora y funciona mediante paquetes RPM. La gran ventaja de este sistema es la integración vertical absoluta.
Por dentro, es un sistema extremadamente ordenado. No está lleno de programas basura. Cada componente tiene una función clara y necesaria. Eso hace que sea ligero, rápido al arrancar y más fácil de proteger.
Uno de los puntos más importantes es que Microsoft controla todo el ciclo de vida del sistema. Desde qué paquetes se incluyen hasta cómo se actualizan.
Y es que, la seguridad es lo más importante. Al tener menos software instalado, hay menos puntos por donde atacar el sistema. Y al estar diseñado para servicios críticos, se aplican políticas más estrictas desde el primer instante.
Gracias a Azure Linux 4.0, cualquier usuario puede levantar una máquina virtual sabiendo que cuenta con un sistema seguro, con un ciclo de soporte garantizado de dos años y actualizaciones de seguridad cada mes que saltan de forma automática.
Por otro lado, aunque todos sean Linux, Azure Linux no juega en la misma liga que Ubuntu o Fedora. Estas distribuciones están pensadas para ser versátiles: puedes usarlas en un portátil, un sobremesa, un servidor o incluso para aprender desde cero. Tienen entorno gráfico, asistentes, tiendas de apps y una experiencia pensada para personas.
Azure Linux no tiene nada de eso. No hay escritorio, ni ventanas, ni ratón. Todo se maneja desde texto, escribiendo comandos y esto, realmente, se ha hecho aposta. Cada elemento visual consume recursos, y Azure Linux está diseñado para consumir los mínimos posibles.
Con todo esto, Microsoft ha dejado bastante claro que no quiere pisarle el terreno a sus socios. Azure Linux no llega para sustituir a otras opciones como Ubuntu o Red Hat, que seguirán estando totalmente respaldadas dentro de las distribuciones recomendadas de la plataforma.
Eso sí, comentar que la distribución Linux de Microsoft está disponible en GitHub. Allí encontrarás la imagen ISO para arquitecturas x86-64 y ARM64. Aunque han sido desarrolladas en gran parte por la comunidad, Microsoft las publica oficialmente, garantizando que cumplen con los estándares de calidad.
Una vez descargado el archivo, puedes instalarlo en cualquier máquina compatible, ya sea física o virtual. Es ideal para quienes buscan un sistema operativo minimalista, eficiente y optimizado para trabajar con herramientas en la nube o desarrollar aplicaciones en entornos de código abierto.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

