Renuncia a su trabajo por una tarjeta gráfica Nvidia RTX 5060 que ganó en un evento de la empresa

Despiden a joven por una RTX 5060
Despiden a joven por una RTX 5060Montaje/Nvidia/Freepik

Un “recién llegado” gana un sorteo de Nvidia y tiene que tomar una difícil decisión solo para quedarse con la tarjeta gráfica del premio. Los gamers estarían orgullosos.

Mientras que Japón sufre una escasez de discos duros SSD y memoria RAM, otros países tienen un buen abastecimiento tecnológico sin problemas de suministros donde se mantienen las ventas de componentes de PC, como China.

Por mucho que las tarjetas gráficas de la serie GeForce RTX 50 estén siendo criticadas, no dejan de ser lo último en tecnología. ¿Qué harías si te ganaras una? ¿Dirías que no? Obviamente, no y menos si tu objetivo es seguir subiendo de nivel las piezas del ordenador.

Una cosa que han generado debates en la comunidad es que Nvidia ha puesto precios bastante altos a versiones como la 5080 y 5090, esta última llegando hasta los 2.000 euros. Obtener una GPU de este tipo por medio de un sorteo sería una bendición y es justo lo que le ha sucedido a un usuario.

Enviado a un evento de la compañía de Jensen Huang como aprendiz de una empresa, logró ganarse una RTX, pero sus jefes comenzaron una disputa por afirmar que en realidad esa tarjeta gráfica les pertenecía por pagarle el viaje a la conferencia. A continuación, más detalles sobre esta peculiar historia que ha hecho que alguien renuncie por una GPU.

Un sorteo oficial de Nvidia para una GeForce RTX 5060 genera conflictos en una empresa y hace que un aprendiz renuncie

Nvidia GeForce RTX 5060
Nvidia GeForce RTX 5060Nvidia

Desde Fast Technology explican que hay un conflicto que se ha generado en una empresa de China, Shangai, y hace que muchos se pregunten si lo que ha sucedido es razonable o no debido a las decisiones que se han tomado.

¿A qué se debe todo esto? Según la fuente, un equipo no especificado había recién contratado a un empleado que se consideraba como “aprendiz”. Como parte de sus primeros pasos, fue enviado al evento oficial de Nvidia en Suzhou el 14 de noviembre.

El viaje, pagado por la empresa, era una oportunidad para networking, aprender de las conferencias, acceder a talleres y familiarizarse con el entorno. Pues bien, durante este evento, se realizó una sesión de lotería por medio de una “recolección de sellos para la audiencia en vivo”.

Inesperadamente, salió ganador de una tarjeta gráfica Nvidia GeForce RTX 5060 valorada en 3.000 yuanes (aproximadamente 365 euros). Tras unas horas, un compañero de trabajo le dijo que el “departamento financiero” quería la devolución del premio porque la empresa costeó el viaje.

En un principio, era mentira y parecía un acto de envidia, pero después la compañía se enteró de lo sucedido y decidió confirmar que exigía el artículo que había ganado en el evento. Todo porque el acto de ir a participar había sido pagado por ellos. 

El pasante se negó a entregar su premio porque era parte de su suerte y era él quien se lo había ganado. Por lo tanto, la compañía no hizo una petición forzada, pero le sugirió “que buscara otra empresa” y fue suficiente como para que tomara la decisión de renunciar, quedándose con la RTX 5060 que se había ganado en el sorteo.

Este acontecimiento ha generado un movimiento grande en los internautas, quienes han estado del lado del empleado porque es lo justo. Muchos ponen el ejemplo de que “si ganas una multa de 50.000 yuanes, ¿la empresa también te la pagará?”, pues ahí es cuando se hacen los “ciegos”.

Expertos abogados también han opinado sobre la situación, mencionando que el participante del sorteo es quien tiene el poder de reclamar el premio. Además, esta exigencia de parte de la empresa solo podría haber sido válida si estuviera especificado que los sorteos formaban parte de la función oficial dentro de las tareas laborales.

En pocas palabras, si te ganas algo en un viaje de negocios, eso va a ser tuyo, de nadie más. ¿Vale la pena renunciar por algo así? Sí, pues no sería justo quedarse en un entorno donde te exigen cosas que no son las adecuadas.