El arquitecto Jordi Martí confirma el adiós de los radiadores en las casas españolas y su alternativa: "Son ineficientes y obsoletos"

Arquitecto Jordi Martí
Arquitecto Jordi MartíTikTok / Freepik

Jordimartix sostiene que los radiadores funcionaban bien en casas antiguas, con paredes y ventanas frías, pero hoy esa lógica ha quedado superada por algo más básico y eficiente.

Los radiadores llevan décadas formando parte de millones de hogares españoles, pero cada vez más arquitectos consideran que su modelo de calefacción está quedando atrás.

Uno de ellos es Jordi Martí, que recientemente explicó en su cuenta de TikTok por qué muchas viviendas nuevas están apostando por alternativas más eficientes como el suelo radiante y la aerotermia.

Su mensaje no se centra únicamente en ahorrar energía, sino que también plantea un cambio completo en la manera de entender el confort térmico dentro de casa.

Según Martí, los radiadores tradicionales funcionan con una lógica cada vez menos eficiente porque necesitan temperaturas muy altas para calentar espacios que, en muchos casos, siguen perdiendo calor constantemente.

El problema no es que los radiadores no calienten

El arquitecto sostiene que los radiadores tradicionales siguen siendo funcionales, pero resultan menos eficientes comparados con los sistemas actuales de climatización. La razón principal está en cómo generan calor.

La mayoría trabajan con agua a temperaturas elevadas que después se distribuye por distintos puntos de la vivienda. Eso provoca un consumo energético más alto y una sensación térmica menos uniforme. Cerca del radiador puede hacer mucho calor, mientras otras zonas siguen transmitiendo sensación de frío.

Frente a eso, las viviendas modernas están adoptando soluciones de baja temperatura, especialmente suelo radiante combinado con aerotermia o bombas de calor.

Estos sistemas necesitan menos energía para mantener una temperatura estable y reparten el calor de forma más homogénea. Además, funcionan bien en casas bien aisladas, algo que para Martí es incluso más importante que el propio sistema de calefacción.

La clave está en el aislamiento y no solo en generar más calor

Una de las frases más comentadas del arquitecto Jordi Martí resume precisamente esa idea. "Si tu casa está bien aislada, las paredes estarán calientes aunque la temperatura interior sea la misma".

Lo que intenta explicar con esa afirmación es que el confort no depende únicamente de la temperatura del aire. También influye la temperatura de las superficies que rodean a las personas.

En una vivienda mal aislada, las paredes permanecen frías porque el calor se escapa constantemente hacia el exterior. Aunque el termostato marque una temperatura relativamente alta, el cuerpo sigue percibiendo incomodidad térmica al estar rodeado de superficies frías.

Sin embargo, cuando una casa tiene buen aislamiento térmico, las paredes conservan mejor el calor interior y transmiten una sensación mucho más confortable sin necesidad de elevar tanto la calefacción.

Ahí es donde sistemas como el suelo radiante ganan ventaja. En lugar de concentrar calor en puntos concretos, mantienen una temperatura más estable en toda la vivienda y reducen el consumo energético necesario para lograr confort.

Las viviendas están cambiando por las nuevas exigencias energéticas

El auge de la aerotermia y los sistemas de baja temperatura no es casualidad. Las nuevas normativas energéticas, el precio de la electricidad y la búsqueda de viviendas más eficientes están empujando al sector de la construcción hacia modelos diferentes.

Cada vez se prioriza más:

- Aislamiento térmico,

- Reducción de pérdidas energéticas,

- Sistemas capaces de consumir menos para obtener el mismo resultado.

Eso no significa que los radiadores vayan a desaparecer de inmediato. Siguen presentes en millones de casas y continuarán utilizándose durante años, especialmente en viviendas antiguas o reformas parciales donde cambiar toda la instalación sería demasiado costoso.

Pero sí refleja un cambio claro en la arquitectura moderna, ya que el objetivo ya no es únicamente generar más calor, sino conservarlo mejor y distribuirlo de manera más eficiente.

Las declaraciones de Jordi Martí muestran cómo está evolucionando el diseño de las viviendas modernas. Durante décadas, el confort térmico se asoció a radiadores muy calientes y temperaturas elevadas, pero ahora la prioridad empieza a ser otra.

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