Diego Suárez, especialista en envejecimiento: "Deja el móvil fuera de la habitación, si duermes junto a él tu cerebro deja de regenerarse"

Dormir junto al móvil impide el descanso profundo debido a la radiación y las señales inalámbricas, por lo que es necesario tener este hábito para garantizar la salud del sueño.
Dejar el móvil cargando en la mesilla de noche es un gesto habitual que puede influir en tu descanso más de lo que parece. Y no se trata solo de notificaciones ni de la luz de la pantalla.
Según advierte el especialista en envejecimiento, Diego Suárez, dormir con el teléfono cerca de la cabeza puede interferir en procesos biológicos clave del sueño, por lo que su recomendación es sacar el equipo del dormitorio.
El experto ha difundido esta idea a través de su cuenta de TikTok, donde aborda hábitos cotidianos que afectan a la salud a largo plazo. Su mensaje se centra en cómo el entorno nocturno condiciona la capacidad del cerebro para recuperarse mientras duermes.
Diego Suárez trabaja en el ámbito del envejecimiento saludable, por lo que parte de su labor consiste en traducir conceptos científicos a consejos prácticos. En sus publicaciones insiste en que el descanso es uno de los pilares para mantener funciones cognitivas a lo largo de los años.
Desde esa perspectiva, señala que el dormitorio debería ser un espacio con el menor número posible de estímulos tecnológicos, especialmente durante las horas de sueño profundo.
Dormir no es solo descansar: es un proceso de reparación biológica
Mientras duermes, tu cuerpo regula hormonas, consolida memoria y activa mecanismos de reparación celular. Además, las fases profundas del sueño tienen un papel destacado en esa recuperación.
También interviene la melatonina, hormona que ayuda a coordinar los ritmos biológicos y a mantener un descanso estable.
Para que estos procesos funcionen de forma adecuada, el cerebro necesita un entorno con baja estimulación externa, como la oscuridad, el silencio y la estabilidad, que favorecen este estado.
Según explica Suárez, la presencia de dispositivos electrónicos cerca de la cabeza durante la noche introduce estímulos que no siempre son evidentes. No se refiere solo a vibraciones o luces, sino también a la exposición constante a señales inalámbricas.
El especialista sostiene que este entorno puede alterar la actividad cerebral mientras duermes y afectar de forma indirecta a la producción de melatonina. Por ello, lo mejor es reducir factores que puedan interferir en la calidad del sueño.
Un cambio sencillo en tus hábitos
La recomendación es evitar dormir con el móvil en la mesilla. No lo dejes cargando junto a la cama, colócalo fuera del dormitorio o, al menos, lo más lejos posible del área donde descansas.
Si utilizas el teléfono como despertador, la alternativa es un reloj independiente. Los modelos con luz gradual permiten un despertar progresivo sin necesidad de tener el móvil cerca durante toda la noche.
Este consejo se enmarca en una idea más amplia de higiene del sueño. Y es que el dormitorio debería asociarse con descanso, no con actividad digital. Reducir pantallas, ruidos y fuentes de estimulación ayuda a que el cerebro identifique ese entorno como un espacio de recuperación.
El mensaje de Suárez no plantea una solución médica, sino un ajuste en el entorno de donde descansas. Alejar el móvil de la cama es un cambio sencillo que busca favorecer un descanso más estable.
La idea es preventiva, ya que si el sueño cumple un papel clave en la salud cerebral, cualquier medida que reduzca posibles interferencias se convierte en una herramienta a largo plazo para cuidar tu descanso.

