Por primera vez en 40 años, ningún jockey japonés debutará en las carreras de caballos: echan la culpa a los móviles y la comida rápida

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Ser un jinete no es una profesión fácil, hasta tal punto que en Japón ningún alumno de la escuela de carreras de caballos, ha aprobado el curso. ¿Qué ha ocurrido?

Para ser un buen jockey, no basta con saber montar a caballo. También tienes que tener una disciplina espartana. Y, por lo visto, los aprendices de jockey en Japón no la tienen. Por primera vez en casi medio siglo, ninguno de ellos participará en carreras de competición el año que viene.

Lo más curioso es la razón de este hecho inédito. Echan la culpa a los móviles y la comida rápida, las dos principales tentaciones que han arruinado la carrera profesional de más de un jockey.

En los últimos años, las carreras de caballos han experimentado un gran auge en Japón, y eso ha hecho que se exija el máximo compromiso a los jinetes.

¿Está arruinando el móvil a los jockeys japoneses?

En 1982, la Asociación Japonesa de Carreras de Caballos (JRA) puso en marcha la Escuela de Carreras de Caballos. De aquí salen todos los jinetes y empleados de las cuadras que participan en las carreras oficiales.

Un jockey debe superar un curso de tres años para ser jinete profesional. En la escuela no solo les enseñan a montar un purasangre de carreras. También deben acostumbrarse a los protocolos y las reglas de la competición.

Según cuentan los medios locales, en 2023, nada menos que 192 aspirantes se presentaron, y solo siete hombres y mujeres fueron aceptados para el curso de tres años.

En teoría, en 2026, los siete jockeys deberían haber entrado en el circuito profesional de carreras de caballos. Pero la Asociación ha anunciado que ninguno de ellos se estrenará el año que viene: cuatro han abandonado, y los otros tres tendrán que repetir el último curso. 

Es la primera vez que pasa en 40 años. De media, en cada graduación se convierten en jinetes profesionales un mínimo de tres aspirantes.

La JRA ha explicado la razón del fracaso: los móviles, y el exceso de peso de los aspirantes.

La adicción al smartphone, un grave problema en Japón

Las reglas de la Asociación obligan a los jinetes a dormir en un recinto aislado, la noche antes de una carrera de caballos. Los jockey deben estar allí antes de la nueve de la noche, y tienen prohibido usar el móvil hasta después de la carrera.

Esto se hace para prevenir que sean "tentados" por las casas de apuestas, o que transmitan alguna información (por ejemplo, que están resfriados, que no han dormido bien, que al caballo le pasa algo, etc.), que influya en dichas apuestas.

Por lo que parece, algunos de estos aprendices no han sido capaces de aguantar 24 horas sin usar el móvil, pese a que su carrera profesional dependía de ello. Una carrera en la que pueden ganar mucho dinero. Eso demuestra hasta qué punto llega la adicción al móvil en muchas personas.

La jockey Nanako Fujita, la mujer que más carreras ha ganado en la historia de la JRA, ha tenido que retirarse después de que la pillasen usando el móvil antes de una competición, para cosas triviales.

La otra razón para suspender el curso de jockey en Japón, es el exceso de peso. Como es lógico, un jinete debe pesar lo mínimo posible para que el caballo corra más rápido. Según fuentes anónimas, algunos de esos aspirantes eran demasiado aficionados a la comida rápida, y han dado algunos kilos de más en la báscula.

La adicción al móvil puede arruinar la vida de muchas formas diferentes, y aquí tenemos una: expulsado de la carrera profesional de jockey en Japón por no aguantar 24 horas sin usar el smartphone.

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