El sistema de aire acondicionado chino mediante niebla artificial que reduce la temperatura de los edificios hasta 8 grados

Nuevo sistema de aire acondicionado en China
Nuevo sistema de aire acondicionado en ChinaImagen generada con IA

Su ventaja frente al aire acondicionado convencional es que puede refrescar zonas abiertas o semiexteriores, donde un sistema clásico sería poco eficiente o directamente inviable.

Las olas de calor ya no son un problema puntual de unos días de verano, ya que cada vez duran más, llegan con más fuerza y convierten muchas ciudades en lugares difíciles de soportar.  

Por eso las autoridades están buscando nuevas soluciones para enfriar calles, fachadas, así como zonas comunes sin depender únicamente del aire acondicionado tradicional.

China ha llamado la atención con un proyecto que parece futurista, pero se basa en una idea muy sencilla: instalar sistemas de niebla artificial en las azoteas para refrescar el entorno de los edificios. 

De acuerdo con India Today, esta solución se ha visto en Yuncheng, en la provincia china de Shanxi, donde pulverizan una fina nube de agua desde la parte superior para aliviar el calor en calles y zonas peatonales.

La niebla inteligente enfría el entorno del edificio, no una habitación cerrada

Es importante mencionar que aunque se hable de aire acondicionado mediante niebla, al final no funciona como el aparato que tenemos en casa. 

Un aire acondicionado tradicional enfría el interior de una vivienda mediante un circuito de refrigeración, compresor, gas refrigerante y unidades que mueven aire frío dentro de una estancia.

La niebla inteligente tiene otro objetivo, donde no busca dejar un salón a una temperatura exacta, sino crear un microclima más fresco alrededor del edificio y, para conseguirlo, se colocan boquillas de alta presión en las azoteas. 

Estas lanzan gotas de agua extremadamente pequeñas al aire, formando una nube que desciende por la fachada y se extiende hacia aceras, patios, accesos y zonas comunes.

Se trata de una solución pensada para espacios abiertos o semiexteriores, justo donde el aire acondicionado convencional no sirve de mucho. 

Puede ayudar a reducir la sensación de calor en la calle, bajar la temperatura de algunas superficies, así como hacer más soportables las zonas donde los vecinos pasan o esperan.

El sistema usa evaporación: el mismo principio que enfría el sudor

La explicación es más fácil de entender de lo que parece, ya que el sistema funciona mediante refrigeración por evaporación. Cuando el agua se pulveriza en gotas muy finas y entra en contacto con aire caliente, se evapora rápidamente. 

Para pasar de líquido a vapor, esa agua necesita energía, y la toma del calor que hay en el ambiente, por lo que el efecto es parecido al sudor del cuerpo humano. 

Cuando sudamos, la evaporación ayuda a retirar calor de la piel y por eso sentimos alivio. La niebla artificial aplica esa misma lógica a otro escala. 

Y es que las gotas son tan pequeñas que pueden evaporarse deprisa en condiciones cálidas y relativamente secas, sin empapar calles ni peatones. 

En esos escenarios, medios chinos señalan que el sistema puede reducir la temperatura del aire y de las superficies entre 5 y 8 ºC en cuestión de minutos cuando el exterior ronda los 38 ºC. 

Consume menos electricidad, pero no sustituye al aire acondicionado

Una de sus grandes ventajas está en el consumo eléctrico, debido a que el sistema necesita agua, bombas y boquillas de alta presión, pero no requiere el gasto energético de un aire acondicionado tradicional. 

Eso lo hace interesante para ciudades que quieren combatir el calor sin disparar la demanda eléctrica durante los picos de verano. Del mismo modo, no expulsa aire caliente al exterior como muchos sistemas de climatización convencionales. 

Su función es refrescar el entorno inmediato, no enfriar una vivienda completa. Aun así, no es una solución mágica, ya que funciona mejor en ambientes secos que en zonas muy húmedas, porque la evaporación es más rápida. 

Además, consume agua, un punto delicado en regiones con sequía o estrés hídrico. Por eso debe entenderse como una herramienta complementaria, no como un reemplazo total del aire acondicionado.

La niebla inteligente china muestra hacia dónde pueden ir las ciudades en los próximos años: soluciones más repartidas, menos dependientes de un solo sistema y pensadas para hacer la calle más habitable.

Más información sobre: