Windows tiene un modo de "máximo rendimiento": se desbloquea con un código secreto (que debes utilizar con moderación)

Computer Hoy

Se trata de una función oculta en el sistema operativo de Microsoft que permite optimizar la autonomía de tu ordenador con un simple comando en el símbolo del sistema.

Si buscas mejorar el rendimiento de tu ordenador con Windows, es posible que no conozcas el modo de máximo rendimiento, una característica secreta que optimiza al máximo el sistema. Desactiva las funciones de ahorro de energía y permite que tu PC funcione a su capacidad total, lo que resulta ideal para tareas exigentes como juegos o trabajos de edición de contenido. 

Aunque este modo está diseñado principalmente para la versión Workstation del sistema, puedes activarlo fácilmente en cualquier edición con un simple comando en el símbolo del sistema, sin necesidad de apps adicionales o complicados ajustes. Si no sabes a qué nos referimos, aquí te lo explicamos a fondo.

Desbloqueando el máximo rendimiento en Windows

Windows es una plataforma con una gran cantidad de características ocultas que muchos usuarios no conocen. Entre estas, se encuentran miles de archivos secretos, opciones avanzadas y herramientas que no están visibles en el menú de inicio

Este hecho ocurre principalmente para evitar que los usuarios sin experiencia puedan modificar configuraciones importantes y alterar la estabilidad del sistema. Una de estas funciones que pasa desapercibida, pero que puede marcar una gran diferencia, es el modo de máximo rendimiento.

Cabe mencionar que este modo permite que tu equipo funcione al máximo de su capacidad, desactivando todas las funciones de ahorro de energía, lo que permite que el procesador y otros componentes trabajen a pleno rendimiento sin reducir su velocidad. 

Esto se traduce en un gran beneficio a la hora de realizar tareas intensivas, como jugar a videojuegos, editar vídeos o realizar procesos de renderizado y modelado 3D. Sin embargo, a pesar de su gran utilidad, este modo de Windows viene desactivado por defecto y no se puede activar desde el menú Inicio, pero puedes hacerlo fácilmente mediante un comando de línea de comandos.

¿Cómo activarlo?

  • Abre el menú de inicio y escribe cmd.
  • Haz clic derecho sobre Símbolo del sistema y selecciona Ejecutar como administrador.
  • En la ventana de línea de comandos, introduce el siguiente comando y presiona Enter: powercfg -duplicatescheme e9a42b02-d5df-448d-aa00-03f14749eb61.
  • Después de ejecutar el comando, podrás ver el modo máximo rendimiento en las Opciones de energía. Para activarlo, ve a Menú Inicio > Escribe panel de control > Opciones de energía > Mostrar planes adicionales > Alto rendimiento.

Un arma de doble filo que debes usar con mesura

Aunque el modo de máximo rendimiento de Windows puede ser extremadamente útil, no es recomendable mantenerlo activo de forma continua, ya que tiene algunas desventajas. La principal es que al no emplear las funciones de ahorro de energía, el ordenador consumirá más electricidad, lo que puede traducirse en un mayor gasto energético. 

Además, los componentes del sistema, como el procesador, la memoria RAM o la tarjeta gráfica, estarán trabajando a su máxima capacidad durante todo el tiempo, lo que generará más calor y podría afectar su durabilidad a largo plazo.

En el caso de los portátiles, el modo de máximo rendimiento es especialmente perjudicial, ya que la batería se descargará mucho más rápido, lo que reduce la autonomía de tu dispositivo. Además, este modo desactiva las funciones de suspensión o hibernación, lo que puede provocar un mayor desgaste de la batería si no se usa con moderación. 

Por todo esto, es importante utilizar este modo solo cuando realmente se necesite, por ejemplo, en sesiones de juegos o cuando realices trabajos pesados como la edición de vídeo o el diseño gráfico. No es recomendable dejarlo activo durante tareas cotidianas como navegar por la web o escribir documentos, ya que no notarás una mejora significativa, pero sí aumentarás el consumo de energía.

Recuerda que este modo se puede activar y desactivar en cualquier momento sin necesidad de reiniciar el sistema, lo que te permite adaptarlo a tus necesidades. Sin embargo, recuerda que dado el consumo elevado de recursos, es mejor usarlo en circunstancias específicas y no dejarlo activo permanentemente.

Windows incluye una gran cantidad de características, entre ellas, archivos ocultos y funciones poco conocidas. A menudo, se encuentran diseñadas para usuarios avanzados o para tareas específicas, y por ello no están visibles en el menú de inicio ni en las configuraciones predeterminadas del sistema. 

Algunas incluyen configuraciones de energía avanzadas, herramientas de depuración o incluso utilidades que ayudan a optimizar el rendimiento de los componentes de hardware. Este tipo de configuraciones suelen estar ocultas por una razón sencilla: Windows las diseña para que no interfieran con la experiencia general de los usuarios.

Sin embargo, cuando se tiene un conocimiento más profundo del sistema o se requiere un rendimiento óptimo, estas funciones son una excelente manera de aprovechar todo el potencial de tu PC.

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