Ni láser ni lentillas intraoculares, consiguen recuperar la vista utilizando nanopartículas de oro

Científicos estadounidenses están utilizando nanopartículas de oro para recuperar la vista en enfermedades oculares, como la degeneración macular. Los resultados son muy prometedores.
Millones de personas en el mundo sufren algún tipo de enfermedad ocular degenerativa, que en muchos casos termina con la pérdida de la visión. Existen técnicas invasivas que ayudan, pero una nueva técnica que emplea nanopartículas de oro es mucho más eficiente, y no requiere cirugía.
Enfermedades que hacer perder la visión con la edad, como la degeneración macular o la retinitis pigmentosa, son difíciles tratar, y en muchos casos no tienen solución. Investigadores de la Universidad de Brown, en Estados Unidos, han presentado una nueva técnica que ya se ha probado con éxito en ratones, y tiene aplicación en el ojo humano.
Para que funcione necesita el apoyo de unas gafas con cámaras de infrarrojos, así que podría combinarse con las gafas inteligentes tipo Ray-Ban Meta, que ya incluyen cámaras, aunque son externas. Las gafas con sensores infrarrojos en el interior ya existen, lo usan las gafas de realidad virtual con seguimiento ocular, como las PS VR2 de Sony.
Un tratamiento contra la degeneración macular: nanopartículas de oro
Según explica el estudio publicado en la revista científica ACS, vía el medio Levante - El mercante valenciano, estos científicos inyectaron nanopartículas de oro en las retinas de ratones con problemas de visión.
A continuación emitieron luz infrarroja sobre las partículas de oro, lo que provoca un aumento de temperatura que reactiva las células de retina.
Con este sistema las células inactivas con problemas de visión, se reactivaron y comenzaron a enviar señales al cerebro.
La ventaja de esta técnica, frente a la implantación de prótesis o chips, es que no es invasiva, ni genera toxicidad o inflamación. Además cubre todo el campo de visión, es lugar de zonas parciales con otros sistemas.
El único hándicap es que, por sí solas, las nanopartículas de oro no hacen nada. Hace falta estimularlas con luz infrarroja, que es invisible para el ojo humano, e inofensiva en longitudes de onda pequeñas. Por ejemplo, los móviles usan luz infrarroja proyectada a la cara para realizar el escaneo facial, cuando necesitas desbloquearlo.
Bastaría con que el usuario llevase unas gafas convencionales con un láser infrarrojo que estimularía las nanopartículas de oro, para reactivar las células de la visión.
Perder la vista es una de las peores cosas que le puede pasar a un ser humano, pero afortunadamente la ciencia trabaja de forma incansable, para encontrar soluciones a los principales problemas oculares.
