7 cosas que haría diferente si montara mi PC desde cero

Estos trucos para montar un PC gaming o para trabajo te van a servir para ahorrar tiempo y dinero. No cometas estos errores y evita problemas de cuello de botella o desgaste.
Una GeForce RTX de gama media, 16 GB de RAM y 516 GB de almacenamiento y listo, ¿no? Si eso crees que es suficiente para montar un PC, tal vez te equivocas.
Muchos usuarios cometen algunos errores al realizar este proceso y sí, componentes como los mencionados están bien para una velocidad aceptable, pero podrías ahorrar más y tener mejores resultados si optimizas todo.
Es normal equivocarse, pero por propia experiencia, en esta guía tienes todas las cosas que deberías considerar para no perder tiempo y dinero.
¿Quieres aumentar el rendimiento? Ejecutar videojuegos como Crimson Desert, ARC Raiders y Resident Evil Requiem no va ser un reto después de esto.
La elección de la placa base es crucial

Si bien la placa base es importante, un error común es no prestar atención a sus especificaciones. Más allá de la compatibilidad, tienes que pensar a futuro a la hora de comprar este componente.
Existen algunas que no tienen conector RGB para la iluminación de la carcasa, incluso algunas que vienen sin conectividad WiFi o Bluetooth.
Aunque hay adaptadores, estos ocupan los puertos disponibles de la placa. Debido a ello, merece la pena buscar una que sea compatible con todas las tecnologías actuales y futuras sin pensar únicamente en el ahorro momentáneo. El error aquí es no ver bien todo lo que ofrece y guiarse solo por el precio.
Si eres gamer: teclado mecánico

¿Crees que el viejo teclado de tu ordenador no influirá en tu rendimiento al jugar? Todo influye y más cuando se trata de un periférico con el que controlas tus acciones.
Los teclados mecánicos son indispensables en un gamer. Por ejemplo, la velocidad de respuesta, precisión y durabilidad son algunos de los factores más importantes.
Opciones como modelos Logitech o Razer son buenas porque también cuentan con interruptores individuales que te permiten pulsar teclas rápidamente sin llegar al fondo, mientras ofrecen más vida útil. Vamos, que están hechos para el gaming.
Anteriormente, esto era lo último que me importaba a la hora de montar un ordenador para juegos, pero ahora resulta algo clave. En juegos como Fortnite, ARC Raiders o League of Legends, la diferencia es abismal.
Las GPUs AMD Radeon también son buenas opciones

Aunque NVIDIA sea lo primero que viene a la mente al pensar en componentes de juego, no lo es todo, así que no te enfrasques en una sola tarjeta gráfica.
¿Quieres probar algo nuevo y estable? Una AMD Radeon seguro que no te va a defraudar, sobre todo si estás buscando una buena relación calidad-precio.
Con un presupuesto moderado, podrías dar con una RX 7900 XTX, que tiene una potencia similar a una GeForce RTX 5080, o una RX 7900 XTX que se asemeja a la GeForce RTX 4090.
No es que Nvidia sea una mala elección, solo que hay un mundo más allá y darle una oportunidad a GPUs de otras marcas es algo que tal vez expanda tu mente a confiar en modelos distintos o encontrar algo que se adapte mejor al bolsillo, sin sacrificar el rendimiento.
No escatimar en la memoria RAM

Uno de los errores más comunes es quedarse corto en la memoria RAM. Puede que al inicio todo fluya, pero con el tiempo empezarás a ver caídas de rendimiento en juegos y multitarea.
Actualmente, 16 GB es el mínimo recomendado, pero si realmente quieres estabilidad a futuro, lo ideal sería apostar por 32 GB. Esto no solo mejora la experiencia en juegos, sino también en streaming o edición.
Si tuviera que montar mi ordenador desde cero otra vez, no lo pensaría dos veces y elegiría más RAM desde el inicio. Ampliar después puede ser más costoso ante la reciente crisis de componentes o incluso incompatible, dependiendo de la placa base.
Sistema de refrigeración óptimo

Antes subestimaba completamente la importancia de tener una buena temperatura en el ordenador. Con los ventiladores básicos no es suficiente y esto puede resultar más perjudicial de lo que imaginas.
Un mal sistema de refrigeración puede afectar directamente el rendimiento y la vida útil de los componentes. El sobrecalentamiento provoca caídas de FPS y genera problemas a largo plazo.
Sea cual sea el tamaño de tu proyecto, es importante invertir desde el principio en una buena refrigeración, ya sea por aire o líquida. Mantener el equipo fresco no es un lujo, es una necesidad, y si no lo haces adecuadamente, problemas posteriores podrían aparecer.
No elijas el almacenamiento a la ligera

Durante mucho tiempo utilicé discos duros tradicionales sabiendo que no eran suficientes, porque no me decidía a comprar uno más moderno y rápido. Pero cuando cambias a un SSD, la diferencia es simplemente brutal en todos los aspectos.
Los tiempos de carga se reducen drásticamente, el sistema operativo arranca en segundos y los juegos se sienten mucho más fluidos. Hoy en día, no tiene sentido montar una PC sin un SSD.
Si tuviera que hacerlo de nuevo, elegiría un SSD NVMe desde el principio y dejaría los HDD en el olvido. Es una de esas decisiones que cambian completamente la experiencia de juego.
Fuente de alimentación modular

Esta podría ser abrumadora e intimidante, ya que en ocasiones resulta difícil saber cómo se gestionan los cables entre tantas piezas, pero con una buena fuente de alimentación no deberías tener mayores preocupaciones.
En muchos de los casos, los usuarios buscan este apartado con objetivo estético, pero si es poco práctica, la realidad es que no vale la pena. Lo más importante es la organización y funcionamiento del cableado.
Por esta razón, si quieres algo equilibrado, es ideal optar por fuentes de alimentación modulares. Son más cómodas, simples de manejar y fáciles de desmontar o reemplazar.
Ahora que tienes clara toda esta información, tendrás un panorama más amplio para poder hacer tu proyecto realidad sin pérdidas de tiempo ni dinero. Al momento de montar un ordenador de este tipo, cada detalle marca la diferencia.



