Las redes sociales perfectas eran los RSS, pero nos engañaron

Los RSS son el remedio perfecto contra la decadencia de las redes sociales actuales. Si quieres salvar tu salud mental, es hora de plantearse el cambio.
Si estás cansado de las fakes news, los deepfakes, el odio, el rastreo, la violación de la privacidad, y la información sin sustancia de las redes sociales, la alternativa es más vieja que ellas, pero mucho más perfecta y liberadora: los RSS. Y cambiarse es mucho más sencillo de lo que parece.
Hoy en día casi todo el mundo ha abandonado los periódicos, los noticiarios, las publicaciones y las webs o blog de información, para informarse en servicios como Google Discover, o redes sociales como X, Facebook, TikTok, etc.
Son plataformas enfocadas a lo viral, y a las personalizaciones de contenido basadas en el rastreo y la violación de la privacidad, que anteponen lo que quieres oír a la verdad, o a la información de interés. Y eso es muy peligroso para la salud mental, la sociedad, y la democracia.
Los RSS, la red social perfecta
El escritor, bloguero y podcaster Cory Doctorow hace una interesante reflexión sobre este tema en Pluralistic.
Doctorow habla de lo que llama la "mierdificación" de las redes sociales, en donde el contenido que ofrecen, ya sea información, opinión o entretenimiento, es básicamente basura personalizada y enfocada a enganchar a la gente a esas redes sociales. Y propone una solución: cambiarse a los RSS.
Como ocurre con productos como Gran Hermano, los culebrones, los programas "del corazón", cuando se habla de Facebook, X, TikTok, etc., todo el mundo los desprecia en público, pero los usa en privado, tienen cientos de millones de usuarios.
Mucha gente se ha planteado seriamente abandonar las redes sociales. Algunos lo han hecho. Pero es más difícil como más gente está en ellas.
Hacerlo pasivamente, de forma individual, no supone nada para Facebook y compañía. Unos miles de usuarios no representan nada si tienes cientos de millones. Incluso aunque un grupo de amigos decida hacerlo, es muy complicado ponerse de acuerdo sobre cuándo, cómo, y a dónde ir.
Una alternativa viable son los RSS, o Really Simple Syndication. La Sindicación Realmente Simple, una forma de recibir información y estar en contacto con otras personas, de forma muy sencilla. Y, sobre todo, sin rastreo, sin publicidad, ni contenido que tú no has pedido.
Los RSS son más antiguos que las redes sociales. Pero ahora podemos ver que son mucho más perfectos. Iban a ser las redes sociales del futuro que nos merecíamos. Pero nos dejamos engatusar por los algoritmos adictivos de Facebook, Google Discover, TikTok y compañía.
Un RSS es un aviso de nuevo contenido llamado feed, que emiten casi todas las web, blogs, algunas redes sociales, emails, y otras muchas fuentes. Estos feeds llegan a los usuarios que siguen a quien lo emite, y se leen con un agregador o lector de RSS.
La diferencia con una red social es que no existe el rastreo. Ni el lector RSS ni el medio que emite los feeds, sabe quién o cuándo los leen. La suscripción a los feeds no requiere registro. Simplemente añades los enlaces a tu colección, para recibir feeds.
Ni los feeds ni los lectores tienen publicidad. Suelen mostrar un resumen del contenido que anuncian, y desde ahí puedes ir a la web o la red social de donde proviene, para leerlo completo.
Otra ventaja es que solo recibes el contenido que tú quieres. Si luego no te gusta te borras con un clic, no tienes que meterte en la odiosa tarea de cancelar cuentas o suscripciones.
Existen muchos lectores de RSS, tanto gratuitos como de pago. Es el caso de Feedly o Newsblur, por ejemplo:

Desde el lector de RSS solo tienes que buscar tus webs, blogs, y cuentas de redes sociales favoritas. Las redes clásicas no tienen RSS, porque va en contra de su negocio. Pero sí podrás seguir cualquier cuenta de Bluesky o Mastodon, por RSS.
Muchos de estos lectores permiten comentar los feed con otras personas, así que hay un componente de red social. Pero sin registros, rastreos, contenido "recomendado", ni publicidad. El "poder" pasar de la red social al usuario, y a quienes publican el contenido de calidad, ya que ven su publicidad, porque se lo han ganado, no la de la plataforma.
Muchos medios y famosos se quejan de que están en cierta red social, porque es donde está su público. Pero si mucha gente se pasa a los RSS, ellos también podrán hacerlo. Con los RSS, hoy el mundo sería un poco mejor. Aún es posible aspirar a eso.


