Robocopy, la herramienta oculta de Windows para mover archivos que usan los expertos y profesionales

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Esta herramienta permite copiar grandes cantidades de archivos, reanudar transferencias, crear registros y automatizar copias de seguridad desde Windows sin instalar programas.
Windows tiene muchas funciones que utilizamos a diario, pero también incluye herramientas que pasan desapercibidas porque no tienen una ventana propia ni aparecen entre las aplicaciones habituales.
Algunas están pensadas para tareas concretas y requieren utilizar comandos en lugar de botones.
Una de ellas es Robocopy, una utilidad integrada en el sistema operativo que permite copiar archivos y carpetas con mucho más control que el Explorador de archivos.
Esta función puede gestionar grandes cantidades de datos, reanudar transferencias interrumpidas, generar registros y ejecutar copias de forma automatizada.
Cabe señalar que su funcionamiento puede parecer complicado al principio porque no tiene una interfaz gráfica.
Todo se hace desde el Símbolo del sistema, indicando qué carpeta se quiere copiar, dónde debe guardarse y qué condiciones debe aplicar Windows durante el proceso.
Qué es Robocopy y dónde encontrarlo
Robocopy significa Robust File Copy y forma parte de Windows desde hace años, por lo que no hay que descargarlo ni instalarlo porque Microsoft lo incluye directamente en el sistema.
Para utilizarlo, basta con abrir CMD o Windows Terminal y escribir el comando correspondiente. La estructura básica es robocopy C:\Origen D:\Destino.
Por ejemplo, para copiar una carpeta de fotos desde C:\Fotos hasta D:\CopiaFotos, se puede utilizar: robocopy C:\Fotos D:\CopiaFotos. A partir de ahí aparecen sus posibilidades más interesantes.
Los parámetros permiten decidir cómo debe realizarse la transferencia y qué hacer si encuentra archivos que ya existen, errores o interrupciones.
Los comandos que hacen que sea diferente
Uno de los parámetros más útiles es /Z, que permite reanudar una transferencia interrumpida sin empezar desde cero. /MT activa la copia mediante varios hilos y admite entre 1 y 128, mientras que /J utiliza E/S sin búfer y está recomendado por Microsoft para archivos grandes.
También se puede controlar qué ocurre cuando aparece un error, donde /R establece el número de reintentos y /W determina cuánto tiempo debe esperar Robocopy entre ellos.
Por otro lado, con /E se pueden incluir todas las subcarpetas, incluso las que están vacías, mientras que /LOG guarda un informe de la operación en un archivo de texto.
Robocopy también evita por defecto copiar de nuevo archivos que no han cambiado. Por ello, las opciones /IS e /IT permiten modificar ese comportamiento cuando se necesita volver a incluir determinados archivos.

Imagina que quieres copiar la carpeta C:\Fotos a un disco duro externo que Windows reconoce como E: y dentro tienes miles de fotografías y vídeos.
En lugar de limitarte a copiarla desde el Explorador de archivos, podrías utilizar Robocopy con un comando como este: robocopy C:\Fotos E:\Fotos /E /Z /MT:16 /J /R:3 /W:5 /LOG:C:\copia-fotos.txt.
Aquí cada parámetro cumple una función concreta, donde /E hace que también se copien todas las subcarpetas, incluidas las que estén vacías, mientras que /Z permite que una transferencia interrumpida pueda continuar sin tener que empezar de nuevo.
Además, /MT:16 utiliza 16 hilos para realizar varias operaciones de copia simultáneamente, mientras que /J emplea E/S sin búfer, una opción especialmente útil cuando se están moviendo archivos grandes.

Los parámetros /R:3 y /W:5 indican a Robocopy que, si encuentra un error al copiar un archivo, lo intente de nuevo hasta tres veces y espere cinco segundos entre cada intento.
Por último, /LOG:C:\copia-fotos.txt hace que el programa guarde un registro de lo ocurrido durante la operación en ese archivo de texto.
Además, la herramienta compara los archivos del origen y del destino para evitar copiar de nuevo aquellos que ya están actualizados.
Si necesitas modificar ese comportamiento, /IS hace que también se incluyan archivos que tienen exactamente los mismos atributos y tamaño, mientras que /IT permite incluir archivos que solo presentan diferencias en sus atributos.
También sirve para automatizar copias de seguridad
Es importante mencionar que una de sus funciones más útiles aparece cuando se combina con el Programador de tareas de Windows. Y es que es posible crear una tarea que ejecute un comando de Robocopy diariamente o cada semana para copiar automáticamente una carpeta a otra ubicación.
El proceso consiste en abrir el Programador de tareas, seleccionar Crear tarea básica, ponerle un nombre y elegir cuándo debe ejecutarse. Después hay que seleccionar Iniciar un programa, escribir robocopy como programa y añadir los argumentos correspondientes.
Una vez revisada y creada la tarea, se puede ejecutar manualmente desde la biblioteca para comprobar que funciona. Esto permite mantener una copia actualizada sin tener que repetir manualmente la operación cada vez que se modifican los archivos.
Potente, pero no conviene escribir comandos a ciegas
La razón por la que Robocopy suele quedar fuera del alcance del usuario medio no es que sea exclusivo para expertos. El problema es que su potencia depende de los parámetros que se utilicen, y algunos pueden tener consecuencias importantes.
Por ejemplo, /MOV elimina los archivos del origen después de copiarlos, mientras que /MOVE hace lo mismo con archivos y directorios. En cuanto a /PURGE, elimina del destino elementos que ya no existen en el origen y /MIR combina /E con /PURGE para mantener una réplica del contenido.
Por eso, utilizar una ruta equivocada con determinados parámetros puede provocar la eliminación de archivos que todavía se necesitaban. Microsoft recomienda además generar registros para poder revisar el resultado de las operaciones.
Robocopy no sustituye al Explorador de archivos para copiar una fotografía o mover una carpeta pequeña. Su utilidad aparece cuando hay muchos datos, transferencias que pueden interrumpirse, copias periódicas o tareas que deben repetirse sin hacerlo manualmente.
Para una copia ocasional, el Explorador de Windows de toda la vida suele ser suficiente; cuando se necesita precisión, repetibilidad y automatización, Robocopy ofrece un nivel de control muy distinto.
