Comunicados de Apple y OpenAI respondiendo a la denuncia de Apple por robarle secretos comerciales para desarrollar su dispositivo de IA

La integración de ChatGPT en Siri podría correr peligro, tras la acusación de espionaje. Tim Cook no está contento con Sam Altman.
Durísimas declaraciones de Apple contra OpenAI, a la que acusa directamente de hurdir un plan para robarle secretos comerciales de su futuro hardware. Más de 400 empleados de Apple han acabado trabajando en OpenAI, supuestamente llevándose secretos de hardware que han utilizado para diseñar el misterioso dispositivo de IA que OpenAI está desarrollando, y que según sus palabras “será el sustituto del smartphone".
Apple ha decidido llevar a los tribunales a OpenAI. En la denuncia, que puedes leer aquí completa, acusa a la compañía de Sam Altman de “una práctica habitual de robo de secretos comerciales de Apple por parte de empleados de OpenAI que anteriormente trabajaban en Apple”, y asegura que “esa conducta indebida se ha normalizado y es ejemplificada por los directivos”.
Apple integró ChatGPT en Siri hace unos años, eligiendo a la inteligencia artificial de OpenAI como su primera opción. Pero, hace unos meses, presentó Siri 2.0 potenciada por Gemini, y no nombró a ChatGPT en toda la presentación. Un cambio que sorprendió a todos, pero aquí podría estar la razón.
Apple lleva los tribunales a OpenAI por robo de secretos
En un comunicado remitido a 9to5Apple, la compañía de Tim Cook dice: “Recientemente han salido a la luz pruebas significativas que sugieren que algunos empleados de OpenAI se han apropiado indebidamente de información secreta y confidencial de Apple relativa a nuestras tecnologías, procesos y productos aún no lanzados al mercado. Siempre defenderemos el arduo trabajo y las innovaciones de nuestros equipos, y estamos tomando todas las medidas oportunas para hacerlo”.
La denuncia se centra principalmente en Chang Liu y Tang Tan, dos empleados senior de alto rango de Apple, que se marcharon a OpenAI. Liu trabajó como ingeniero en Apple durante ocho años, y Tang Tan participó en el diseño del iPod, el iPhone y el Apple Watch en el equipo de Jony Ive. Tan e Ive formaron una empresa que fue comprada por OpenAI por 6.500 millones de dólares, y es la que está desarrollando el dispositivo de hardware con IA.
La compañía de Tim Cook no incluye en la denuncia a Jony Ive, algo que parece extraño porque, como jefe del equipo de diseño del dispositivo, Ive debería haber estado enterado de estas cosas. También cabe la posibilidad de que no supiera nada, porque Apple acusa directamente a Chang Liu y Tang Tan.
Según la denuncia, estos dos ex-empleados de la compañía reclutaron para su empresa a más de 400 trabajadores de Apple. Para acudir a las entrevistas de trabajo supuestamente se les pedía que trajesen ciertos secretos comerciales a los que tenían acceso, según su puesto. Apple ha detectado accesos a datos confidenciales por parte de estos empleados que se marcharon a OpenAI.
OpenAI, por su parte, ha dado un escueto y vacío comunicado en X por parte de Drew Pusateri, director de Comunicaciones Estratégicas de OpenAI: “Nuestra declaración en respuesta a esta demanda: No tenemos ningún interés en los secretos comerciales de otras empresas. Seguimos enfocados en construir tecnología innovadora que empodera a las personas en todas partes”.
El robo de secretos comerciales es habitual entre empresas, y nadie quiere perder la carrera de la IA. Veremos lo que dicen los tribunales al respecto.
