El fundador de Instagram ataca a Mark Zuckerberg en el juicio antimonopolio contra Meta: "Me veía como una amenaza"

El juicio antimonopolio que pueden obligar a Meta a vender Instagram y WhatsApp continúa, con un duro revés para Mark Zuckerberg, atacado por un antiguo empleado. ¿Hay peligro de escisión de Meta?
Como ya ha ocurrido con Google, que ha sido declarada culpable de prácticas monopolistas y podría perder el navegador Chrome, Meta se enfrenta a la posible venta forzada de Instagram y WhatsApp, en su juicio antimonopolio promovido por la Comisión Federal de Comercio.
Las cosas no van muy bien para Mark Zuckerberg, cuyos argumentos para justificar la compra masiva de compañías, no han convencido a los expertos. Ayer recibió un duro golpe con la declaración del fundador de Instagram, Kevin Systrom, que ha dicho que Zuckerberg intentó por todos los medios frenar el crecimiento de Instagram para no perjudicar a Facebook.
También asegura que Instagram hubiese crecido igual sin ser comprada por Meta, contradiciendo al fundador de Facebook, que hace unos días declaró en el juicio que Instagram y WhatsApp han crecido gracias a Meta.
El fundador de Instagram explica por qué se marchó de Meta
Facebook compró Instagram en 2012 por unos 1.000 millones de euros. Tanto Kevin Systrom como el otro fundador, Mike Krieger, se embolsaron unos 400 millones de euros cada uno.
Ambos socios aceptaron la venta, a cambio de que Instagram mantuviera la independencia dentro de Facebook. Los dos se quedaron al mando de la compañía, como empleados de Meta.
Durante seis años, hasta su marcha en 2018, Kevin Systrom ha relatado en el juicio antimonopolio de Meta los continuos sabotajes de Mark Zuckerberg a Instagram, y cómo veía a sus fundadores como una amenaza.
Durante su declaración de seis horas, Kevin Systrom desveló un gráfico en donde se demostraba que, con funciones como subir a la vez un post en Instagram y Facebook, o notificaciones de Facebook promocionando Instagram, esta última crecía, mientras que la compañía de Zuckerberg no experimentaba cambios.
Cuando Systrom y Krieger abandonaron Meta en 2018, estas funciones se eliminaron. Según Systrom, "Instagram era una amenaza para el crecimiento de Facebook", recoge The Verge.
En la declaración, Kevin Systrom ha contado otros "desprecios" de Meta, a lo largo de los seis años que permaneció en la compañía. Systrom sentía que Zuckerberg estaba "infrainvirtiendo" en Instagram y dándole "cero recursos, en marcado contraste con el esfuerzo que yo estaba poniendo".
Explica también que, cuando los vídeos comenzaron a llegar a las redes sociales, el fundador de Facebook creó un departamento de 300 empleados para añadir vídeo a Facebook, y no hizo nada en Instagram.
Tras el escándalo de Cambridge Analityca, Facebook dedicó "miles de millones" a recuperar la confianza de los usuarios e implementar medidas de seguridad, mientras que Instagram recibió "cero" inversiones.
El testimonio de Kevin Systrom, fundador de Instagram, ha tratado de demostrar que Facebook compró la red social no para hacerla crecer, sino para evitar que compitiera con ellos. Esa es la definición de monopolio, y justo lo que Mark Zuckerberg no quería oír en un juicio antimonopolio.

