Intel cambia de planes: los nuevos Core Ultra 400 llegarán antes, pero el modelo de 52 núcleos se hará esperar

Futuros procesadores Intel Core Ultra 400
Futuros procesadores Intel Core Ultra 400Imagen generada con IA

El buque insignia de Intel tendría 52 núcleos, repartidos en 16 núcleos de alto rendimiento, 32 de eficiencia y cuatro de bajo consumo. Su lanzamiento se situaría a finales de 2027.

Intel lleva varias generaciones intentando encontrar una respuesta clara al avance de AMD en los procesadores de sobremesa. Arrow Lake introdujo una arquitectura distinta y redujo el consumo en algunos escenarios, pero su rendimiento, especialmente en juegos, no provocó el salto que muchos esperaban.

La compañía necesita algo más contundente, y esa respuesta podría llegar con Nova Lake. Y es que esta próxima generación de chips no se limitaría a subir frecuencias o a retocar los chips actuales.

De acuerdo con Videocardz, Intel prepara nuevas arquitecturas para sus núcleos, otra plataforma, gráficos integrados renovados y configuraciones mucho más grandes, hasta el punto de superar por primera vez la barrera de los 50 núcleos en un procesador de esta familia.

El problema es que semejante renovación no estaría lista pronto. Los futuros Core Ultra 400 comenzarían a llegar a principios de 2027, pero Intel reservaría su modelo más ambicioso, con 52 núcleos, para varios meses después. Así que la generación se estrenaría pronto, aunque su auténtico buque insignia se haría esperar.

Intel empezará por los modelos que pueden llegar antes al mercado

Intel Core Ultra 400
Intel Core Ultra 400VideoCardz

Los primeros Nova Lake-S serían procesadores de 28 núcleos, formados por ocho núcleos de alto rendimiento, 16 de eficiencia y cuatro de bajo consumo. Su lanzamiento se situaría entre finales de enero y marzo de 2027, mientras que las versiones K, desbloqueadas para ajustar sus frecuencias, aparecerían entre marzo y abril.

Luego, la gama crecería durante la primavera con modelos más sencillos, donde uno de ellos tendría 16 núcleos, repartidos entre cuatro de rendimiento, ocho de eficiencia y cuatro de bajo consumo.

Por debajo quedaría una variante de ocho núcleos, con cuatro de rendimiento y otros cuatro de eficiencia. Cabe señalar que esta organización permitiría a Intel renovar una parte importante de su catálogo sin esperar a que esté terminado el procesador más complejo de toda la familia.

Es importante destacar que el modelo que realmente muestra hasta dónde quiere llevar Intel esta generación combinaría 16 núcleos de alto rendimiento, 32 de eficiencia y cuatro de bajo consumo. En total, 52 núcleos frente a los 24 del actual Core Ultra 9 285K.

Su llegada se movería entre finales de mayo y septiembre de 2027, aunque no existe todavía una fecha cerrada, ya que la documentación filtrada recoge diferentes fases relacionadas con la presentación, los análisis y la disponibilidad comercial.

Este procesador también tendría una construcción más compleja, donde utilizaría dos bloques de cómputo dentro del mismo paquete, una solución que permite aumentar mucho el número de núcleos, pero que obliga a coordinar ambas partes con rapidez y sin disparar el consumo.

Nova Lake cambiará por completo el interior de los procesadores

Los núcleos de rendimiento estrenarían la arquitectura Coyote Cove, mientras que los de eficiencia pasarían a Arctic Wolf. Ambos diseños sustituirían a Lion Cove y Skymont, utilizados actualmente en Arrow Lake.

El cambio indica que Intel no se limitará a colocar más núcleos en el mismo diseño. La compañía busca mejorar el rendimiento por núcleo, la eficiencia y la capacidad de escalar hacia configuraciones mucho mayores, aunque todavía no hay cifras oficiales que permitan medir el avance.

Cabe señalar que el modelo superior tendría una potencia base de 150 W y podría alcanzar 253 W en modo turbo. Son cifras similares a las de algunos procesadores actuales, pese a que el número total de núcleos aumentaría de forma considerable.

Cambiar de procesador también obligará a estrenar placa base

Nova Lake utilizaría el nuevo zócalo LGA1954, por lo que los actuales usuarios de Arrow Lake no podrían actualizar conservando su placa base. El cambio abriría la puerta a una plataforma más moderna, pero también encarecería el salto.

Entre las novedades esperadas aparecen memoria DDR5-8000, hasta 24 líneas PCIe 5.0 y compatibilidad con Thunderbolt 5. Los chips también integrarían gráficos Xe3 Celestial y una nueva NPU destinada a acelerar funciones de inteligencia artificial con un consumo menor que la CPU o la GPU.

Intel todavía no ha confirmado estas especificaciones ni el calendario, por lo que los datos pueden cambiar antes del lanzamiento. Aun así, la filtración dibuja una generación mucho más ambiciosa que Arrow Lake.

Nova Lake no se jugará su futuro únicamente en alcanzar los 52 núcleos. Intel tendrá que demostrar que puede convertir ese diseño en más rendimiento real, mantener el consumo bajo control y ofrecer precios capaces de competir con AMD.

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