Sam Altman reconoce uno de los principales peligros de la IA: "Me pondría muy triste si pasara"

Sam Altman, CEO de OpenAI.
Sam Altman, CEO de OpenAI.Reuters

El CEO de OpenAI y principal responsable de ChatGPT ha tratado sobre un tema que se suele pasar por alto: el posible impacto de la tecnología en las relaciones.

Hay ocasiones en las que Sam Altman no parece saber muy bien qué sucederá con la inteligencia artificial. Es cierto que ha opinado infinidad de veces sobre asuntos como los trabajos que desaparecerán y los que no, e incluso ha reconocido que no existe ningún "botón rojo" en el caso de que la IA se descontrolara demasiado. Pero hay un asunto que no tiene del todo claro

Ni más ni menos un factor fundamental: ¿hasta qué punto la inteligencia artificial influirá en las relaciones humanas? ¿Marcará esta tecnología un antes y un después en el tipo de convivencia social que existe en el mundo? Algunos especialistas ya han advertido al respecto, argumentando que algo así podría suceder. ¿Y qué dice el creador de ChatGPT sobre ello? Duda, principalmente.

Sam Altman y los peligros de la IA

Desde hace bastante tiempo, mucha gente ha dado la espalda a Sam Altman. Es conocido por todos el éxodo que ha padecido OpenAI desde que su máximo responsable fuese despedido y luego readmitido en un culebrón que nunca terminó de estar del todo claro. Además, algunos antiguos trabajadores, no se han mostrado muy contentos con su manera de manejar la empresa. 

Ahora, en unas recientes declaraciones realizadas en un podcast, Altman parece dar en cierta manera la razón a quienes dudan de su gestión al frente de ChatGPT. Más que nada, porque el empresario ha reconocido que no sabe muy bien hasta qué punto la inteligencia artificial podrá influir o no en la mente humana. No en plan Neuralink, sino desde un punto de vista social. 

¿Se trata de un desconocimiento sincero, o más bien de una campaña para que la IA dé (todavía más) de qué hablar? Ha declarado que no cree que la inteligencia artificial en cierto sentido "hackee" la mente humana. Refiriéndose a la forma de interactuar en una sociedad cada vez más digitalizada. Según él, el contacto humano continuará siendo preferible para todos. 

No obstante, en la misma conversación señala que tampoco lo descarta. Eso sí, si de alguna forma la IA acabara por reemplazar las relaciones convencionales, asegura que se sentiría "muy triste". Con todo, insiste en que el trato entre personas es algo que "está arraigado biológicamente". Por lo tanto, piensa que lo más probable es que siga igual… en principio. 

La inteligencia artificial, algo más que una herramienta

Más allá de lo que Sam Altman diga o deje de decir, la realidad es que la inteligencia artificial se antoja como algo más que una mera herramienta. Se ha demostrado que ya hay gente que trata cortésmente a ChatGPT, por lo que pudiera pasar en el futuro, e incluso se empiezan a escuchar historias de flirteos con la IA. ¿Se incrementará esa especie de tendencia en el futuro? 

Suceda o no, está claro que la tecnología influye, y mucho, en el trato humano, y ni siquiera hace falta recurrir a la inteligencia artificial para darse cuenta. Las redes sociales, WhatsApp o Skype han creado relaciones que antes eran imposibles, pero también problemas como el ghosting. Una vez más, las dos caras de la moneda.   

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