Tu calefacción está "rota" y no lo sabes: el truco que los fontaneros no te cuentan con el que puedes ahorrar un 15% en tu factura

Truco de los fontaneros
El truco para ahorrar en la factura de la calefacciónImagen generada con IA

Aplicar este truco una vez al año puede mejorar notablemente el rendimiento de la calefacción sin necesidad de gastar más dinero. Solo debes ajustar los radiadores.

Una instalación de calefacción en casa que calienta mucho el salón, pero deja frío el dormitorio principal u otras habitaciones suele tener un problema de distribución y no de potencia.

Cuando esto sucede, muchos usuarios piensan que necesitan cambiar los radiadores o que la caldera está fallando, cuando en realidad el 70% de las veces se trata de un simple desequilibrio en el sistema que se puede solucionar fácilmente.

Solo debes equilibrar los radiadores para reducir tu consumo energético hasta un 15% sin gastar un euro en equipos nuevos. Con los precios actuales de la energía, es una técnica que marca la diferencia en la factura mensual.

El problema que afecta al 70% de las viviendas españolas

El agua caliente dentro de tu instalación de calefacción busca siempre el camino de menor resistencia. Los radiadores ubicados más cerca de la caldera reciben más presión y mayor caudal de agua caliente.

Por ende, se calientan rápido y alcanzan temperaturas altas en pocos minutos. Los que están más alejados apenas reciben un flujo mínimo de agua tibia, por lo que quedan fríos aunque la caldera funcione a plena potencia.

Cabe señalar que no es un fallo mecánico, es cómo funciona naturalmente el circuito de tuberías cuando no está bien ajustado.

Es por esta razón que cuando subes la temperatura del termostato para intentar calentar las habitaciones frías, estás derrochando energía en las estancias que ya están calientes.

La técnica que los instaladores hacen en 20 minutos

Es importante mencionar que equilibrar los radiadores significa ajustar las válvulas de cada uno para que todos reciban el caudal de agua adecuado y se calienten por igual.

Para ello, es necesario cerrar parcialmente las válvulas de los radiadores que se calientan primero (los cercanos a la caldera) para que llegue más agua a los que tardan más (los lejanos).

No tiene nada que ver con purgar, que solo elimina aire atrapado. Aquí estás regulando el flujo de agua que circula por cada radiador, por lo que debería hacerse una vez al año, idealmente antes de que empiece el invierno.

Sin embargo, casi nadie lo hace porque existe un desconocimiento generalizado sobre el tema y los instaladores no lo mencionan a menos que el problema sea evidente y el cliente se queje directamente.

Lo que necesitas para hacerlo

Para equilibrar tu sistema de calefacción necesitas una llave de purga del radiador, una llave ajustable o destornillador plano para girar válvulas, papel y bolígrafo para hacer un mapa y tomar notas.

Si tienes un termómetro digital de cocina o un multímetro con función de temperatura, te resultará más fácil, pero no es imprescindible. El coste total si no tienes absolutamente nada es menos de 15 euros en cualquier ferretería. Además, debes tener claro la diferencia entre dos tipos de válvulas.

La termostática es la que regulas normalmente para controlar la temperatura de cada radiador. La válvula de cierre es la que nunca tocas, ubicada en el extremo opuesto, y es la que vas a ajustar para equilibrar el sistema.

Cómo equilibrar tu calefacción paso a paso

Lo primero es apagar completamente la calefacción desde el termostato o la caldera. Después purga todos los radiadores para eliminar el aire atrapado en el circuito y abre al máximo todas las válvulas de cierre de cada radiador.

Mientras lo haces, dibuja un mapa básico de tu vivienda marcando la ubicación de cada radiador y su distancia aproximada a la caldera. Luego enciende la calefacción al máximo y espera. Cada cinco minutos toca cada radiador con la mano y anota en qué orden se calientan.

Los primeros en ponerse calientes son los hidráulicamente más cercanos a la caldera, aunque físicamente estén lejos de ella. Una vez identificado el orden, apaga el sistema y espera entre 30 y 60 minutos a que se enfríe completamente.

Vuelve a encender la calefacción, ve al radiador que se calentó primero en tu prueba anterior. Cierra completamente su válvula de cierre girándola hasta el tope, luego ábrela solo un cuarto de vuelta.

Si tienes termómetro, mide la temperatura de la tubería de entrada y de salida del radiador. La diferencia ideal está entre 10 y 12 grados centígrados. Repite el proceso con todos los radiadores siguiendo el orden de calentamiento que anotaste.

Los que se calientan primero llevan la válvula casi cerrada, abierta solo un cuarto de vuelta. Mientras que los últimos en calentarse la llevan completamente abierta. Es un proceso de prueba y ajuste que requiere paciencia.

Después de una o dos horas, todos los radiadores deberían calentarse a velocidad similar y las temperaturas finales tienen que ser uniformes en toda la casa. Si alguno sigue quedándose frío, ajusta un poco más la válvula del anterior en la cadena de calentamiento hasta conseguir un equilibrio.

Cuándo necesitas llamar a un profesional

Si después de equilibrar correctamente el sistema persiste el problema de calefacción desigual, puede haber un fallo en la bomba circuladora o válvulas internas dañadas que requieren un cambio.

También debes llamar a un fontanero si detectas fugas visibles en tuberías o radiadores, ruidos extraños o borboteos que no desaparecen tras purgar el aire, corrosión visible en válvulas o el cuerpo de los radiadores, o si la presión del sistema baja constantemente obligándote a rellenar agua cada pocos días.

Es importante mencionar que manipular válvulas corroídas puede empeorar las fugas, y es mejor dejarlo en manos expertas, de lo contrario, podrías estropear algo y al final te saldrá más caro.

El ahorro real en la factura 

Un sistema equilibrado calienta toda tu vivienda a una temperatura del termostato más baja que antes. Ya no necesitas poner 22 grados para que el dormitorio alcance 18 grados, puedes configurarlo a 20 y obtener confort uniforme en todas las habitaciones.

La reducción estimada de consumo energético oscila entre el 10% y el 15% según estudios de eficiencia en instalaciones de calefacción. En una factura mensual promedio de 100 euros, estás ahorrando entre 10 y 15 euros al mes, entre 120 y 180 euros al año.

No cabe duda alguna que el beneficio adicional es confort térmico real sin tener habitaciones sofocantes y otras donde necesitas cubrirte del frío dentro de casa.

La próxima vez que una habitación esté fría, revisa primero si tu sistema está equilibrado antes de subir el termostato automáticamente. El equilibrado de radiadores debería ser parte del mantenimiento anual de tu hogar, igual que revisar la presión de los neumáticos del coche.

Es una tarea sencilla que previene problemas mayores y optimiza el rendimiento de un sistema que usas durante meses cada año. Confort en todas las habitaciones más ahorro económico a largo plazo.

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