Un técnico experto en aire acondicionado desmonta un mito de limpieza: "Lo primero de todo es desinfectar con lejía toda la batería. Y también desinfectar toda la turbina"

El experto explica por qué desinfectar la batería y la turbina es clave para un mantenimiento completo del aire acondicionado, reduciendo el consumo eléctrico y su desgaste.
Cuando llega el calor y el aire acondicionado vuelve a convertirse en un aparato imprescindible, muchas personas hacen la misma tarea antes de encenderlo: sacar los filtros, quitarles el polvo y volver a colocarlos.
Es un mantenimiento necesario, pero un experto en climatización advierte de que quedarse únicamente con ese paso puede dar una falsa sensación de seguridad.
Cabe señalar que el problema es que dentro del electrodoméstico existen otras zonas donde también se acumula suciedad y que tienen un papel mucho más importante en el funcionamiento del aparato.
Según el experto de SIT Granollers, un mantenimiento completo no consiste únicamente en revisar que el aire salga frío o limpiar los filtros. Para que un equipo funcione correctamente durante años, es necesario realizar una revisión más profunda.
La limpieza de filtros es solo una pequeña parte del mantenimiento

Los filtros cumplen una función importante, ya que son los que retienen polvo, partículas y suciedad antes de que el aire pase por el sistema. Por eso, limpiarlos con frecuencia ayuda a mantener una buena circulación del aire y evita que parte de esa suciedad entre en otros componentes.
Sin embargo, los filtros no son el único lugar donde se acumulan residuos, ya que con el uso habitual, el interior del aire acondicionado puede acumular polvo, humedad y restos que afectan al rendimiento del dispositivo.
El experto explica que algunos técnicos profesionales especializados se limitan precisamente a esa limpieza superficial y a comprobar que la temperatura sea la adecuada, pero eso no representa un mantenimiento completo del aparato.
Y es que dentro de la unidad interior hay dos componentes especialmente importantes, como lo son la batería y la turbina.
La batería es una de las piezas encargadas del intercambio de temperatura que, cuando acumula suciedad, el equipo puede perder eficiencia porque necesita trabajar más para conseguir enfriar la habitación al nivel indicado.
Por otro lado, la turbina, es la encargada de mover el aire hacia el interior de la estancia. Si está sucia, puede reducir el flujo de aire y afectar al rendimiento general del sistema.
Por este motivo, el técnico señala que ambas partes deben limpiarse y desinfectarse correctamente durante un mantenimiento profesional. No se trata solo de mejorar la higiene del aparato, sino de conseguir que funcione de manera más eficiente.
Cómo evitar pagar por un mantenimiento incompleto

Uno de los principales problemas es que muchos usuarios no saben qué incluye realmente un servicio de mantenimiento. Una revisión rápida puede parecer suficiente porque el aire acondicionado vuelve a funcionar, pero eso no significa que todos sus componentes estén en buen estado.
Antes de contratar un servicio, conviene preguntar qué tareas se van a realizar y asegurarse de que no se limita únicamente a limpiar filtros y comprobar temperaturas. Un mantenimiento adecuado debe revisar el estado interno del equipo, limpiar los componentes importantes y comprobar que el sistema funciona correctamente.
El técnico también destaca la necesidad de comprobar elementos eléctricos del equipo, verificando que las conexiones estén correctamente ajustadas. Además, la unidad exterior necesita atención.
Ya que, al estar expuesta continuamente al polvo, suciedad y condiciones ambientales, puede acumular residuos que dificulten su funcionamiento. Por ello, mantener limpia esta parte ayuda a que el sistema trabaje correctamente y evita que tenga que realizar un esfuerzo mayor del necesario.
Un mal mantenimiento puede terminar aumentando la factura
Es importante recordar que no cuidar correctamente el aire acondicionado no solo afecta a su rendimiento, sino también puede tener consecuencias económicas a tu bolsillo.
Cuando el sistema tiene suciedad acumulada, puede necesitar más tiempo de funcionamiento para alcanzar la temperatura deseada. Ese esfuerzo adicional puede traducirse en un mayor consumo eléctrico y, por tanto, en una factura más elevada.
Además, trabajar durante largos periodos en malas condiciones puede acelerar el desgaste de los componentes internos y reducir la vida útil del aparato. Limpiar los filtros es importante, pero no equivale a realizar un mantenimiento completo.
Revisar las partes internas, comprobar el estado general del equipo y realizar una limpieza adecuada permite que el aire acondicionado funcione mejor, consuma menos y dure muchos más años.
