Así está anulando la gente la luz de la cámara de las gafas Ray-Ban Meta, para grabar a escondidas

Por 50 euros te destruyen el LED que indica que estás grabando, en las gafas Ray-ban Meta. Es un negocio en auge, y un problema de privacidad que Meta no se esfuerza por frenar.
Las gafas inteligentes Ray-Ban Meta han sido un gran éxito. Solo en Estados Unidos se han vendido siete millones de unidades. Y pronto saldrán las de Samsung y Google. Alrededor suyo se ha montado un gran negocio: gente que cobra entre 50 y 100 dólares por desactivar el LED de grabación. Al día se están sacando casi 1.000 euros.
La gafas Ray-Ban Meta y similares llevan una cámara y micrófono en la patilla. Un LED en el otro lado se activa cuando la cámara graba, y su misión es avisar a la gente cercana de que las gafas están grabando vídeo.
La periodista y finalista del premio Pullitzer, Joanna Stern, ha estado investigando el tema, que es mucho más sórdido y preocupante de lo que parece a simple vista.
De gafas a cámara espía
Si quieres grabar vídeo con unas Ray-Ban Meta sin que te descubran, lo primero que te viene a la cabeza es tapar el LED con cinta adhesiva, o pintarlo de negro. No funciona, porque si no entra luz por ese orificio, las gafas no graban.
Es posible romper la luz LED, pero si lo dejas tal cual, se nota que está manipulado. En Amazon venden una especie de tapa que oculta el LED dejando pasar un mínimo de luz, pero también es visible.
Si no eres muy manitas, la solución es pagar dinero a alguien para romper el LED y poner luego un cristal encima. Y eso es lo que están haciendo cientos, quizá miles de personas, si hay gente que hace esto diez veces al día.
Meta asegura que persigue los servicios que anulan el LED de la cámara, pero como se puede ver en el video, una simple búsqueda en Facebook Marketplace localizó docenas de personas que te hacen el apaño por entre 50 y 100 dólares.
Joanna acudió a uno de ellos, en un garaje particular, y el hombre le explicó que él no pregunta para qué quieren sus clientes quitar el LED. El proceso es sencillo, para lo mucho que cobran. Rompen el cristal del LED con un instrumento dental, taladran la luz, y colocan una resina encima que calientan unos segundos para que se convierta en cristal. Queda idéntico, pero sin LED.
Al parecer, apagar el LED de aviso de grabación no es ilegal en Estados Unidos, pero sí lo es grabar a alguien sin que lo sepa, y sin su consentimiento.
Sorprende que un dispositivo que destruye la privacidad de las personas, con o sin LED, se pueda usar tan impunemente, como si nada. Sus usuarios argumentan que los móviles también llevan cámara. Pero para grabar tienes que apuntar con el móvil, es algo que se ve. Con unas gafas de sol que además se manejan con la voz, no hay forma de saber si te están grabando, salvo por ese LED que muchos usuarios de ray-Ban Meta están quitando.
Por ahora, la única solución es usar apps como Nearby Glasses, que puedes ver en la tarjeta más arriba, o No Glasshole. Detectan la señal de Bluetooth con la que las gafas se conectan al móvil. Esta señal lleva un ID que indica que se trata de unas gafas inteligentes, así que la app te dice si hay alguien cerca con unas Ray-Ban Meta, para que estés alerta.
¿Esto es a lo que nos condenan para preservar nuestra privacidad? ¿A instalar app que detecten señales de posibles cámaras espía cercanas? Viendo lo poco que les importa a los gobiernos, parece que así es.
