¿Cuánto cuesta poner el aire acondicionado las 24 horas del día? Según un experto en consumo, menos de lo que piensas

El precio final de usar el aire acondicionado depende del modelo, su eficiencia y la temperatura elegida, según revela la cuenta de TikTok EnergíaJusta.
Encender el aire acondicionado durante horas no es solo una cuestión de comodidad, también es una decisión económica. Con la llegada del verano, muchos hogares en España recurren a este sistema para soportar las altas temperaturas. Pero mantenerlo funcionando todo el día plantea una pregunta, ¿cuánto aumenta realmente la factura de la luz?
Un experto en consumo energético ha puesto cifras concretas al uso intensivo del aire acondicionado. Según sus cálculos, tenerlo encendido diez horas al día puede suponer un coste diario de unos 1,95 euros. Sin duda, se trata de un dato útil si estás intentando ahorrar durante una ola de calor sin renunciar a una vivienda fresca.
Consumo por horas y precio del kilovatio
El cálculo parte de un aire acondicionado tipo split, uno de los más habituales en viviendas españolas. Este tipo de aparato consume entre 1 y 1,3 kilovatios hora (kWh) por cada hora de uso, según su eficiencia energética.
Si decides mantenerlo encendido durante diez horas seguidas —algo bastante común en días de calor intenso—, el consumo diario se sitúa en torno a los 13 kWh. Con el precio medio de la electricidad en torno a 0,15 euros por kilovatio, como ha ocurrido recientemente, basta una multiplicación sencilla para saber el coste: 13 x 0,15 = 1,95 euros al día.
Es importante mencionar que no es una estimación general, sino un cálculo real compartido por el experto conocido en TikTok como EnergíaJusta, que ha hecho viral esta explicación en las redes sociales y que pone en contexto el coste real por tener el aire acondicionado encendido todo el día.
Ahora bien, ese 1,95 euros no es una cifra fija para todo el mundo, hay variables que influyen directamente en el consumo real. Para empezar, no todos los equipos consumen igual. Si tu aparato es antiguo o no tiene una etiqueta de eficiencia A++ o superior, es probable que supere esa media.
Lo mismo ocurre si la estancia no está bien aislada, si mantienes las ventanas abiertas o si configuras el termostato a temperaturas muy bajas.
También influye cómo uses el aire, si tienes el modo "eco" activado, si lo programas para apagarse automáticamente al dormir o si lo dejas funcionando incluso cuando no estás en casa. Pequeños ajustes que, sumados, pueden elevar, así como reducir notablemente el coste total.
A diferencia de otros electrodomésticos que usas de forma puntual —como el horno, la lavadora o incluso el lavavajillas—, el aire acondicionado suele estar encendido durante periodos largos. Esa continuidad es lo que hace que, aunque el coste por hora no sea especialmente alto, la suma mensual acabe notándose en la factura.
Si lo usas diez horas al día, durante treinta días, estás gastando casi 60 euros al mes solo en refrigeración. A eso hay que añadir el consumo de otros aparatos, el uso nocturno y posibles subidas en el precio del kilovatio según el tramo horario.
Trucos para reducir el consumo y ahorrar
Reducir el impacto del aire acondicionado en la factura no exige grandes inversiones, sino aprovechar mejor lo que ya tienes. Estos pequeños ajustes en el uso diario pueden marcar una diferencia notable al final del mes, por lo que es recomendable que los sigas al pie de la letra.
Cierra bien puertas y ventanas mientras el aire está en funcionamiento: Parece obvio, pero muchas veces se olvida. Si dejas una puerta entreabierta o una ventana mal cerrada, el aire frío se escapa y el aparato tiene que trabajar más tiempo para mantener la temperatura.
Baja persianas en las horas centrales del día: La radiación solar directa puede calentar rápidamente una habitación, sobre todo si tienes grandes ventanales orientados al sur o al oeste. Mantener las persianas abajo y utilizar cortinas gruesas o térmicas ayuda a bloquear parte del calor exterior, lo que reduce la temperatura ambiente sin necesidad de bajar más el termostato.
Configura el aire acondicionado entre 24 y 26 °C: Cada grado por debajo de esos valores puede aumentar el consumo eléctrico hasta un 7 %. Muchas veces, tener el aire a 22 °C no mejora el confort, solo incrementa el gasto y puede incluso provocar resfriados o molestias musculares.
Activa el modo ECO para que el equipo trabaje de forma más eficiente: Este modo reduce la velocidad del compresor y adapta el funcionamiento al mínimo necesario para mantener la temperatura sin consumir más de lo justo. No todos los sistemas de aire acondicionado lo incluyen, pero si el tuyo lo tiene, es una opción inteligente para las horas en las que no necesitas una refrigeración intensa.
Limpia los filtros al menos una vez al mes: Con el uso continuado, los filtros del aire acondicionado acumulan polvo, polen y partículas del ambiente. Cuando se saturan, el flujo de aire disminuye y el equipo tiene que esforzarse más para enfriar. Esto no solo eleva el consumo, también puede afectar a tu salud.
