Tesla al borde del colapso: ¿qué papel juegan Elon Musk, Trump y BYD en este desastre del coche eléctrico?

La marca de coches eléctricos que una vez fue el niño mimado de Silicon Valley y Wall Street ahora lucha por mantener su posición en un mercado que China amenaza con presidir.
Tesla, marca que hasta hace muy poco era innegablemente la líder del mercado de coches eléctricos, se encuentra al borde de una crisis que todos valoran como catastrófica. JPMorgan calcula que las ventas de Tesla caerán entre un 8% y un 28% en este primer trimestre de 2025 comparado con el último de 2024.
Además, se moja y afirma que "nunca una marca de coches había quemado su reputación tan rápido". ¿Los motivos? Una combinación muy peligrosa: todo lo que Elon Musk hace y dice día sí y día también, la influencia de las políticas de Donald Trump y el ascenso meteórico del fabricante chino BYD.
Un cóctel mortal que amenaza con desestabilizar no solo a Tesla, sino a toda la industria de vehículos eléctricos.
Lo cierto es que, el una vez aclamado como el Tony Stark de la vida real, no está escogiendo los caminos más inteligentes. Su nombramiento como director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en la administración Trump ha marcado el inicio de una serie de polémicas y muchas cejas se han comenzado a levantar, provocando un odio acérrimo por parte de muchas personas, llevando todo esto a, como no podría ser de otra forma, Tesla.
Los números no funcionan y dejan claro que Tesla empieza a caer en picado
En Alemania, un mercado clave para los vehículos eléctricos, las ventas de Tesla se desplomaron un 76,3% en febrero de 2025 comparado con el año anterior, según datos de la KBA (Autoridad Federal de Transporte Motorizado). Por otro lado, en Australia, el Electric Vehicle Council reporta una caída del 65,5% en los primeros dos meses del año.
Y yendo a China, considerado el mercado más grande del mundo para vehículos eléctricos, Bloomberg informa de una caída del 49,16% en las ventas de Tesla en febrero, marcando su peor mes desde julio de 2022.
Siguiendo con los números, en diciembre de 2024, Tesla se cotizaba a 112 veces sus ganancias esperadas, comparado con solo 8 veces para Ford, según datos de Carwow. Esta burbuja especulativa parece estar estallando:
- La capitalización de mercado de Tesla se ha reducido a la mitad desde su pico de $1.2 billones.
- JPMorgan ha rebajado sus proyecciones de ventas para Tesla, previendo solo dos millones de unidades en 2025, un crecimiento del 11% respecto a 2024, muy lejos del 20-30% prometido por Musk.
La relación entre Musk y Trump se ha convertido en un lastre para la compañía
Añadiendo más leña al fuego, es lógico pensar que esta relación no ha traído buenos resultados al magnate sudafricano. Las políticas de la administración Trump han sido demasiado hostiles hacia los coches eléctricos, incluyendo la eliminación de subsidios federales, la promoción agresiva de combustibles fósiles y la desregulación de las normas de emisiones.
El resultado ha sido un frenazo en seco del crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos. Según datos de CNBC, mientras las ventas de vehículos eléctricos en Europa crecieron un 45% en 2024, en EEUU apenas aumentaron un 2%.
Los ingresos de la compañía cayeron un 8% interanual en el cuarto trimestre de 2024, situándose en 19.800 millones de dólares. Las acciones de Tesla han perdido un 39% de su valor en lo que va de 2025, según datos de Motley Fool. Además, la fuga de talentos que están viviendo preocupa bastante. Diseñadores como David Imai, que llevaba 14 años en la empresa, han abandonado el barco.
Mientras tanto, BYD se ha convertido en el nuevo líder indiscutible del mercado
Al otro lado del mundo, mientras Tesla comienza a arder, el mercado local chino vive un gran auge y han conseguido enamorar a gran parte de la población china y mundial. Aunque la compañía de Musk sigue siendo una marca muy buena y respetada y este sigue siendo una gran figura en China, la competencia es increíble.
Sin ir más lejos, BYD, respaldado por Warren Buffett, se ha convertido en el nuevo líder del mercado de vehículos eléctricos. Su estrategia de precios, tecnología y un catálogo está dando frutos espectaculares.
En febrero de 2025, BYD vendió 481.318 unidades en China, un aumento del 75% respecto al año anterior. Tesla, por su parte, apenas logró vender 30.688 unidades, una caída del 49%. El BYD Seagull, un modelo de entrada, se vende por apenas 12.000 euros, mientras que el Tesla Model 3 más básico cuesta unos 37.000 euros.
Pero esta expansión se está produciendo más allá de sus fronteras y en Europa, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles reporta que las ventas de BYD crecieron un 53% en los dos primeros meses de 2025, mientras que Tesla experimentó una caída del 63%.
Mención aparte al sistema de asistencia a la conducción de BYD. El jefe de BYD, Wang Chuanfu, comenta que el llamado Ojo de Dios estará en todos sus coches, incluso en el Seagull. Esto es algo nuevo, porque antes este tipo de tecnología solo estaba en coches caros.
¿Qué opciones tiene Tesla para remontar esta caída?
Lo cierto es que, viendo el panorama, hay poco que hacer. En realidad, una opción no tan macabra sería llevar a cabo una intervención de la junta directiva para forzar la salida de Musk como CEO, parecido a lo ocurrido con Steve Jobs en Apple en 1985.
Evitando este movimiento tan tajante, también se podría buscar una alianza estratégica con un fabricante chino, siguiendo el modelo de Volkswagen con Xpeng, para recuperar terreno en el mercado asiático.
E incluso quién sabe si el objetivo de Tesla debería centrarse más en el software que en lanzar coches. Podría considerar reinventarse y apostar por vender licencias de su tecnología de conducción autónoma —aquí todavía queda bastante trabajo por hacer—.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.



