Patinazo de los coches eléctricos chinos que admiten su derrota: "Deben ser más humildes y buscar aprender de Tesla"

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Los coches eléctricos chinos siguen a años luz de Tesla en conducción autónoma, todos los modelos han suspendido un test de conducción en condiciones reales.

Las marcas chinas de coches eléctricos han desembarcado en Europa asestando un duro golpe a los fabricantes tradicionales, ni siquiera Tesla se libra de las consecuencias. Esta estrategia llega en un momento crítico, Elon Musk aún se recupera de la histórica caída en ventas a inicios de año.

Los coches eléctricos chinos tienen algo contra lo que los fabricantes occidentales no pueden competir: el precio. Los gigantes de la industria como BYD, Omoda, MG o el recién llegado Xiaomi tienen un coste más que competitivo.

Los vehículos que llegan de China han convencido a los clientes, a pesar de las dudas iniciales. El gigante asiático ha sabido comprender las necesidades de los compradores europeos apostándolo todo a la conducción autónoma al estilo de Full Self-Driving (FSD) de Tesla.

China tiene un grave problema con la conducción autónoma

Los sistemas como Autopilot total de Tesla o God's Eye de BYD integran sensores, cámaras y radares controlados por inteligencia artificial para tomar decisiones sobre la marcha. Los vehículos pueden frenar en un paso de cebra o circular en una rotonda sin problemas.

El verdadero reto es obtener la luz verde para circular en las carreteras de todo el mundo, ni siquiera Tesla puede hacerlo en Europa por el momento. China no escapa de este problema, y los expertos empiezan a hablar del "gran engaño".

Los fabricantes aseguraron que la conducción autónoma llegaría muy pronto, pero los sistemas FSD aún tendrán que esperar. El país asiático sigue convencido de lograrlo muy pronto y llena las redes sociales como TikTok de demostraciones como la organizada por Byte Dance, propietaria de la plataforma.

Los supuestos vídeos que muestran el potencial de los sistemas de conducción autónoma también han llegado a medios como Dongchedi o CCTV, la televisora estatal china.

Un experimento con 36 coches de 20 marcas

Las pruebas realizadas por China cuentan con la participación de 36 coches de 20 marcas diferentes, los cuales se han sometido a situaciones de conducción reales. Los vehículos se enfrentaron a un total de 15 escenarios: nueve en ciudad y seis en carretera. 

El país ha cerrado 15 tramos de carreteras naciones y autopistas para garantizar la seguridad del experimento. ¿El resultado? Los coches chinos han suspendido el test en el que tenían que frenar en un semáforo, dar prioridad en pasos de cebra, adelantar o esquivar a una moto que cambia de carril sin hacer señas.

Varios modelos chinos suspendieron en la segunda prueba, así que no continuaron con el experimento. El resto de los coches eléctricos con conducción autónoma registraros un total de 216 incidentes, todos ellos suspendieron.

El Tesla Model X ha dado la sorpresa tras terminar en primer lugar con solo dos fallos durante la prueba, le sigue de cerca el Toyota bZ3X con cinco incidentes. A pesar de los resultados, el gobierno de China considera que las pruebas han sido un éxito, aunque ha quedado en evidencia que los fabricantes chinos están a años luz de la marca de Elon Musk, aún tienen mucho que aprender.

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