Ya no puedes creer nada en redes sociales: así he creado una influencer digital en 1 minuto

A pesar de que los usuarios exigen que se etiquete el contenido generado con IA, muchas publicaciones hacen caso omiso y utilizan influencers fáciles de crear.
La fina línea que separa lo real de lo artificial se está estrechando cada vez más, sobre todo con el aumento de una crisis de confianza que puede respirarse en redes sociales, a raíz de la proliferación de contenidos generados con inteligencia artificial.
Aunque a nivel europeo el Reglamento de IA determina que los implantadores de un sistema de IA "deberán revelar que el contenido ha sido generado o manipulado artificialmente", aún existen bastantes vídeos que no se etiquetan como tal.
Si has navegado en los últimos meses por redes sociales como Facebook, Instagram o TikTok, habrás notado que son numerosos los vídeos generados con esta tecnología sin avisar a los usuarios, un elemento que puede llevar a la desinformación o al rechazo.
En este mismo sentido, según algunas investigaciones recientes, como el Estudio Redes Sociales 2025 de IAB, aseguran que casi el 80% de usuarios de redes sociales considera necesario etiquetar el contenido generado por IA para distinguir lo real de lo artificial.
A ello hay que sumar la mejora del entrenamiento de los grandes modelos de lenguaje natural (LLM), con muchísimas aplicaciones y herramientas web que pueden crear influencers digitales en apenas minutos.
Estas se han multiplicado y ya consiguen resultados increíbles que, mal etiquetados, podrían llegar a confundir a más de una persona en redes sociales.
La falta de etiquetado lleva a la duda: ¿es esto real?
Seguramente hayas visto en redes sociales las populares frutinovelas, dramas en unos minutos en los que los protagonistas son frutas, con un guion que más bien recuerda a las telenovelas de los años 90.
Estas se reproducen con millones de visitas y, lógicamente, están etiquetadas correctamente como vídeos generados con IA, de la misma forma que los bailes de animales y otras escenas animadas.
Ahora bien, pueden aparecer vídeos que son más realistas, con una historia que enganche, un contenido publicado para confundir y un perfil totalmente repleto de este tipo de publicaciones.
Así me ocurrió con un vídeo en TikTok que mostraba a una joven navegando en un pequeño yate en mitad del mar y que, junto a su perrito, lamentaba no haber hecho caso a su padre de 60 años para no salir sola con su barquita.
La protagonista habla como si de una especie de retransmisión en directo se tratara; el yate principal se hunde y ella salva a su perro del desastre con una lancha hinchable.
Aunque miremos esta historia con incredulidad, forma parte de un vasto conglomerado de vídeos en los que cuesta discernir la artificialidad, por lo que siempre surge la duda, con muchos usuarios preguntándose si esto es IA o no.
Crear este tipo de vídeos con IA es más fácil que nunca
En el caso de la cuenta que ha subido este vídeo, además de no identificarlo como contenido generado por IA, se dedica a coger publicaciones que no son propias para hacerlas pasar como tal, al igual que ocurre con muchos otros perfiles en Instagram y TikTok.
Con este ejemplo, se puede ver lo que casi siempre ocurre: usuarios cuestionándose si lo que ven es real o no, incluso cayendo en una trampa que, en la actualidad, no requiere de grandes conocimientos para su uso.
Gracias a la mejora de modelos y a la aparición de diferentes páginas web, como APOB AI, Kling AI o Lumalabs, crear uno de estos vídeos con IA no lleva apenas más de 1 minuto.
Y, en caso de que el usuario prefiera desarrollar un influencer de IA a largo plazo, podría crear contenidos diarios para todo un mes en apenas más de 1 hora, aunque casi siempre con planes de pago –excepto si usas algún modelo en local–.
Como puede ver en la imagen de portada de este artículo, aunque la influencer parece totalmente real, he medido a la perfección los diferentes planos y paneos de la cámara, además de la iluminación para que sea más realista, pudiendo generar un vídeo de 15 segundos con voz artificial en apenas 1 minuto.
O lo que es lo mismo, la facilidad para crear este tipo de vídeos puede llevar a que los usuarios ya no sepan qué es real y qué no, en caso de que aparezcan publicaciones como esta que no llevan la debida etiqueta.
