Cómo pasar de Windows a Linux en 2026: todo lo que debes saber antes de dar el gran salto

El fin de soporte de Windows 10 ha marcado el final de una era y si no te gusta Windows 11, esto es todo lo que deberías saber sobre las distros de Linux como alternativa.
Windows 10 sin soporte ha puesto a millones de usuarios en un mismo dilema: decidir entre invertir en un nuevo PC con TPM 2.0 para ejecutar Windows 11, pagar el ESU para tener soporte hasta octubre de 2026 o buscar una alternativa al sistema operativo de Microsoft.
Entre esas opciones, Linux vuelve a convertirse en el protagonista porque no solo es de alta eficiencia, seguridad, privacidad y rendimiento, sino que es gratis, fácil de usar y se puede usar en la mayoría de los ordenadores antiguos o que se quedaron "obsoletos".
En paralelo, el surgimiento de proyectos como "Fin de 10" (End of 10) ha impulsado el movimiento de pasar de Windows a una distro de Linux en 2026.
Algunos hasta dicen que es el mejor año para usar Ubuntu, Zorin OS o Mint y a continuación tienes la explicación de por qué es una posibilidad muy grande.
Por qué 2026 es el año clave para abandonar Windows 10 y mirar hacia Linux

Es normal tener miedo de pasar de Windows a Linux, pero si eres de los que se ha aferrado o acostumbrado a la versión 10 del sistema operativo de Microsoft, tu PC pende de un hilo.
Al tener solo el programa extendido que finaliza a mediados de octubre de 2026 u octubre de 2028 en el caso de algunas versiones especiales, sigue habiendo la necesidad de encontrar cuanto antes una alternativa.
La situación afecta, sobre todo, a los ordenadores que no pueden actualizar a Windows 11 por incompatibilidad con hardware o problemas al no aceptar como tal esta interfaz que a muchos no termina de convencer.
Es un verdadero inconveniente porque deja a millones de usuarios a la deriva con una difícil decisión. ¿Las opciones? Comprar un PC moderno para ejecutar el nuevo SO de Microsoft o migrar a las distros de Linux. En este caso, el gasto es considerable porque son cientos de euros o más de 1.000 ante una alternativa gratuita.
Una distribución es la salvación a todo este escenario problemático para los equipos que no cumplen con los requisitos de TPM 2.0 y demás componentes avanzados.
En efecto, la iniciativa de entusiastas y desarrolladores conocida como "Fin de 10" motiva a las personas a hacer esta transición al entorno del pingüino Tux, ya sea Zorin OS, Ubuntu, Linux Mint, Fedora, Debian u otros.
¿Cuáles son las ventajas de usar una distribución?

No solo se trata de no pagar licencias o recuperar la vida de ordenadores antiguos. Linux en realidad destaca por su gran rendimiento, estabilidad y seguridad. En benchmarks se ha puesto a prueba en varios equipos con Windows 10 o videojuegos.
Muchos usuarios destacan que las distros cuentan con un ciclo de actualizaciones prolongado, lo que te da mayor control sobre cuándo actualizar e instalar nuevas versiones, algo que no ofrece el gigante de Redmond.
Otro punto clave para 2026 es la compatibilidad con software moderno. Muchas herramientas ya funcionan desde el navegador y hay programas equivalentes como LibreOffice que no tienen nada que envidiar a software exclusivos como Microsoft Office.
De hecho, los desarrolladores de muchos sistemas operativos de Linux incorporan soporte para Wine, una herramienta que sirve para instalar software de Microsoft sin problemas, aunque también están las máquinas virtuales.
Se dice que si el kernel de Linus Torvalds logra librarse de la extensa fragmentación, finalmente podría posicionarse como una de las mejores opciones en la industria para competir con macOS y Windows 11.
Por supuesto, no todo es perfecto y es que hacer una migración como esta requiere de aprender una nueva interfaz con la que no te has familiarizado, incluyendo de diversos tipos de diseños, gestores de archivos, controladores y otras herramientas exclusivas.
Cómo prepararte para migrar a Linux sin dolores de cabeza

La clave para un cambio exitoso es comprobar las necesidades reales. Esto quiere decir que antes de hacer cualquier instalación y tomar una decisión, lo primero de lo que deberías estar seguro es de cuál distribución usar en tu PC.
Analiza las distros de acuerdo a la compatibilidad de aplicaciones, estilo de interfaz con entorno de escritorio y funciones exclusivas. Saber sobre las atómicas e inmutables también es fundamental para determinar la mejor para ti.
Justamente, el proyecto Fin de 10 brinda guías paso a paso y soporte que ayuda para que los que quieran atreverse a probar el kernel de Linus Torvalds, lo logren sin tantos obstáculos de por medio.
De igual modo, si provienes de Windows, distribuciones como Ubuntu, Mint, Zorin OS, VanillaOS, Pop!_OS, Elementary OS y similares son ideales para empezar.
No olvides que lo interesante de estos sistemas es que tienes la libertad de seleccionar entre entornos ligeros para equipos antiguos (como XFCE o LXQt) o interfaces modernas como GNOME o KDE Plasma.
Ese nivel de personalización te permite construir un SO que se adapte a lo que de verdad necesitas, algo que Microsoft no ofrece. Además, es una decisión que prolonga la vida útil de tu ordenador por muchos años más y mejora rendimiento de tu PC.


