¿Qué es Linux 7.0, la actualización más potente de la última década que quiere acabar con Windows?

Qué es Linux 7.0
Qué es Linux 7.0Generada con IA

Linus Torvalds está a punto de lanzar la versión 7.0, tras bastante tiempo estancados en versiones de la 6.0. Quiere convertirse en la gran actualización que los usuarios de Windows estaban esperando.

En el mundo de la tecnología, pocos nombres imponen tanto respeto como Linux. No es solo un sistema; es la columna vertebral de internet, de los servidores que mantienen vivo tu banco y hasta de la pequeña Raspberry Pi que te compraste por AliExpress.

Ya son varios los años que se ha escuchado que "este será el año de Linux en el escritorio", una frase que se ha convertido casi en un meme. Sin embargo, algo ha cambiado y parece que Linux 7.0 es la respuesta a las plegarias de muchos. No es una actualización cualquiera; es un cambio de dígito que arrastra consigo años de debates, peleas en foros y una nueva visión.

Tras liberar la versión estable de Linux 6.19, Linus Torvalds ha decidido que ya basta de números pequeñosSe ha quedado sin dedos para seguir contando versiones menores y no quiere líos con números grandes. De ahí que la última y gran novedad sea Linux 7.0.

Tal y como ya se ha podido saber, bajo el capó de este Linux 7.0 se está cocinando una de las actualizaciones más potentes de la última década, con el apoyo de gigantes como Google, Intel y hasta la propia Microsoft, que ya no mira a Linux como un enemigo, sino como un aliado.

  • ¿Qué es Linux 7.0?
  • Estas son sus grandes novedades
  • ​El fin del experimento: Rust ha llegado para quedarse
  • ​¿Puede Linux 7.0 "matar" a Windows?

¿Qué es Linux 7.0?

Para entender qué es Linux 7.0, primero hay que aclarar que no es un programa que te descargas y ya está; es la nueva versión mayor del Kernel (el núcleo) del sistema operativo. Si imaginas que tu ordenador es un coche, el Kernel es el motor. Es la pieza de software que permite que el hardware, es decir, tu procesador, tu RAM, tu pantalla, se entienda con el software.

El salto a la versión 7.0 no es solo un capricho de Linus Torvalds, el creador del proyecto. Históricamente, Linux cambia de versión mayor cuando el número de versiones secundarias se vuelve difícil de gestionar o cuando hay cambios de arquitectura tan grandes que justifican empezar un nuevo capítulo.

Lo que hace especial a esta versión 7.0 es su enfoque en la estabilidad de última generación. Mientras que las versiones anteriores se centraban en que todo funcione, Linux 7.0 nace con la misión de ser muy eficiente en procesadores modernos, gestionar mejor la energía en portátiles y, sobre todo, integrar de forma definitiva lenguajes de programación más seguros que eviten problemas del sistema.

Tras unas diez semanas de pruebas por parte de miles de voluntarios en todo el mundo, la versión final llegará a mediados de abril. Si usas distribuciones de actualización continua, las llamadas rolling release, lo tendrás casi al momento de salir.

Estas son sus grandes novedades

Si nos ponemos un poco más técnicos, Linux 7.0 trae bajo el brazo varias joyas:

Por un lado, hasta ahora, cuando usabas herramientas de IA en Linux, casi todo el peso recaía en la tarjeta gráfica. El problema es que la GPU no siempre es la más eficiente para estas tareas. Los nuevos procesadores de Intel (Core Ultra), AMD (Ryzen AI) y los chips M3/M4 de Apple incluyen una NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal), un trozo de silicio diseñado solo para redes neuronales.

Linux 7.0 introduce un subsistema de aceleración computacional totalmente renovado. Esto permite que el Kernel hable directamente con la NPU sin intermediarios. Como beneficios, los procesos de IA consumen un 80% menos de batería que si los hiciera la CPU y, al ser tan eficiente, más apps podrán ejecutar tareas de IA en tu PC en lugar de enviarlas a la nube, manteniendo tus datos seguros.

Por otro lado, uno de los mayores orgullos de Linux siempre ha sido que corre en cualquier dispositivo. Pero esa nostalgia tiene un precio y es que el código se vuelve pesado, difícil de mantener y da pie a errores. Linus Torvalds ha sido tajante en la versión 7.0: para que el sistema vuele en un PC actual, hay que dejar de cargar con el peso de procesadores de los años 90.

Se ha eliminado el soporte para arquitecturas obsoletas y drivers de dispositivos que llevan décadas sin fabricarse.

Por último, aunque hay mucha más tela que cortar, si alguna vez has instalado Linux en un portátil, habrás notado que a veces la batería vuela comparado con Windows. Linux 7.0 ataca esto con un nuevo sistema de programación de tareas (scheduler) optimizado para arquitecturas híbridas, es decir, que tienen núcleos potentes y núcleos eficientes.

Se han mejorado los estados de reposo del procesador. Ahora, cuando dejas de escribir, el Kernel duerme partes del chip en microsegundos, ahorrando energía en los pequeños espacios entre tus pulsaciones de teclas.

​El fin del experimento: Rust ha llegado para quedarse

Uno de los puntos más importantes de este lanzamiento ha sido la confirmación de una sospecha: el lenguaje de programación Rust ya no es un añadido secundario en el Kernel, es parte de la familia. Durante años, Linux se escribió casi exclusivamente en C, un lenguaje potente, pero que daba pie a errores de memoria que provocaban fallos de seguridad.

Los primeros cambios para que el núcleo de Linux soportara Rust comenzaron hace 3 años y, desde entonces, este lenguaje de programación se ha convertido en uno de los más queridos de la comunidad.

Ahora, al dar por finalizadas las pruebas, la comunidad de Linux parece que quiere apostarlo todo por este lenguaje de programación. Miguel Ojeda, el ingeniero español que lidera este proyecto, ha sido el encargado de firmar el parche que simbólicamente cierra la etapa de pruebas.

Si bien es cierto que los puristas del lenguaje C veían a Rust como un invasor, algo demasiado moderno y complejo que no pegaba con la filosofía de vieja escuela de Linux, los datos hablan por sí solos. 

Las vulnerabilidades de memoria, las que causan el 70% de los fallos de seguridad graves, se reducen por completo con Rust. Torvalds ha visto que el código funciona, que es estable y que aporta una paz mental que el lenguaje C simplemente no puede ofrecer ahora mismo.

Pero cuidado, porque esto no significa que mañana se vaya a borrar todo el código antiguo. Linux tiene millones de líneas de código en C que funcionan perfectamente y que nadie va a tocar por ahora. La estrategia es que, a partir de ahora, todo lo nuevo se escribirá preferiblemente en Rust.

​¿Puede Linux 7.0 "matar" a Windows?

Esta es la pregunta del millón. Linux 7.0 ha optimizado de tal forma la gestión de procesos que, en hardware idéntico, es capaz de superar a Windows 11 en tareas de productividad y, sorprendentemente, en gaming.

Gracias a las mejoras en el Kernel 7.0 para sistemas de archivos y gestión de tarjetas gráficas, la capa de compatibilidad, como Proton en la Steam Deck, vuela. 

Sin embargo, Linux 7.0 tiene por delante un reto: morir de éxito. Para superar a Windows, Linux necesita ser fácil de usar, pero para ser fácil de usar, a veces tiene que sacrificar esa libertad técnica que tanto gusta a los puristas. El reto de esta versión es demostrar que puede ser un sistema para seres humanos normales sin perder su esencia de código abierto.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.