La NASA ante uno de lo mayores retos de su historia: descubrir dónde se ocultan los inhibidores de GPS de Irán

La NASA se enfrenta a un enorme reto, deben encontrar la ubicación exacta de los inhibidores de GPS que está utilizando Irán en el conflicto en Oriente Medio.
La agencia espacial estadounidense se enfrenta a uno de sus mayores retos. Los satélites de la NASA diseñados para observar la velocidad del viento deben encontrar la ubicación exacta de los inhibidores de GPS que usa Irán en el conflicto en Oriente Medio.
Estados Unidos busca una solución desesperada para monitorear las zonas de alto riesgo para sus aeronaves y barcos. Las interferencias en la señal de GPS se han convertido en una técnica habitual en el campo de batalla, así que es más importante que nunca encontrar la ubicación de estos aparatos.
La NASA busca los inhibidores de GPS de Irán

Dos sistemas satelitales de la NASA han demostrado que pueden localizar un inhibidor de GPS a pocos kilómetros de su posición en Irán. Estos aparatos se utilizan para interferir en las señales de los sistemas de geolocalización del ejército enemigo.
Clara Chew, científica y jefa del equipo de sistemas y datos GNSS del fabricante de satélites Muon Space, advierte que esta misión es extremadamente compleja. La NASA no puede realizar una monitorización en tiempo real ni conocer la ubicación exacta de los inhibidores de GPS.
Aún es pronto para encontrar la ubicación exacta de los inhibidores de Irán, en todo caso “podría ser útil para la planificación de vuelos” o para “identificar zonas de alto riesgo para el transporte marítimo”, asegura para Ars Technica.
Ni siquiera el Sistema Global de Navegación por Satélite para Ciclones (CYGNSS) puede encontrar su ubicación exacta, solo aproximada. Este aparato cuenta con ocho microsatélites que detectan las señales GPS que se reflejan sobre la superficie de los océanos.
Una misión casi imposible de la NASA
La agencia espacial estadounidense utiliza CYGNSS para medir la velocidad del viento en los ojos de huracanes, ciclones o tifones, pero podría tener un nuevo uso. Si se activa un inhibidor terrestre, interfiere en las señales GPS reflejadas sobre el océano.
El Sistema Global de Navegación por Satélite para Ciclones podría detectarse esta frecuencia a cientos de kilómetros del inhibidor, pero no conoce la ubicación exacta. La NASA tendría que combinar sus sistemas más potentes, una inversión millonaria con el radar de apertura sintética (NISAR) e ISRO para mapear continuamente los cambios en la superficie terrestre.
“NISAR detecta las emisiones del inhibidor directamente en su propio receptor, lo que proporciona una medición más precisa, pero solo a lo largo de la estrecha trayectoria terrestre del satélite”, según explica Clara Chew.
Por el momento solo se ha encontrado un inhibidor de GPS que operaba cerca de la ciudad de Shiraz (Irán) desde principios de 2026 y lo hizo con más potencia desde que comenzó la guerra de Irán. Los investigadores lo localizaron con una precisión de 4,33 kilómetros respecto a la ubicación real, el margen de error aún es elevado.
